La UPO incorporará en tres años 90 ayudantes doctores pero pide más PAS y solución a 200 acreditados en espera

 

La UPO incorporará en tres años 90 ayudantes doctores pero pide más PAS y solución a 200 acreditados en espera

Publicado 09/07/2017 10:34:32CET

SEVILLA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Andalucía y la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla han acordado la incorporación a tres años de un total de 90 ayudantes doctores, medida que permitirá aumentar los docentes a tiempo completo y disminuir los tiempos parciales y que no obstante será "pan para hoy y hambre para mañana" si no viene acompañada de perspectivas de promoción para un colectivo de más de 200 profesionales acreditados y en lista de espera.

El rector de la UPO, Vicente Guzmán, ha expuesto asimismo en una entrevista concedida a Europa Press que el problema "más grave" que tienen, pese a no ser el de mayor reflejo mediático, es el del colectivo de personal de administración y servicios (PAS), "muy golpeado por la crisis y al que se presta menos atención cuando hablamos de solucionar los problemas y recuperar los derechos perdidos y el número de efectivos".

Respecto a este sector, el conflicto subyace en la previsión de la tasa de supresión de temporalidad para el personal docente e investigador (PDI), pero no para el PAS, "y eso es injusto: ahora que están a tiempo deberían rectificar". En el caso de la UPO, se han perdido efectivos que no se pueden recuperar, mientras que el margen para la sustitución de bajas es muy limitado, a lo que hay que sumar que el trabajo no disminuye, sino que, de hecho, aumenta con la gestión de políticas de la Junta como las becas del B1, la investigación o las tasas.

"La carga no disminuye y, si bien es cierto que las herramientas informáticas deben ayudar, tampoco es menos cierto que hay que reponer efectivos y mantener la plantilla del PAS para, por lo menos, crecer razonablemente y poner atender ese trabajo", explica Guzmán.

Lo más "triste", para el rector de la Olavide, es que "en realidad no son necesidades grandes", aludiendo al respecto a la incorporación de una veintena de trabajadores en los próximos tres años, lo que equivale a una ratio de unas seis personas por año. "No es mucho y, con un incremento que no llega al 10 por ciento, podríamos arreglar muchos problemas", asevera.

Respecto a la incorporación de 90 nuevos efectivos de PDI, "lo único que hacemos es acercarnos a lo que la propia estructura de la ley dice. Para una plantilla de tiempo completo de 450 profesores, 30 personas por año no es un grandísimo esfuerzo ni una cosa desmedida".

EL PROBLEMA DE LAS UNIVERSIDADES JÓVENES

Y es que para el PDI las últimas reformas han ayudado algo con una mayor tasa de reposición, pudiendo incrementar el número de puestos a ofertar respecto a la "horrible" previsión de sacar una plaza por año. Sin embargo, la última oferta de empleo público es de una veintena de personas, con lo cual "a este ritmo nuestro último acreditado tendría que esperar diez años para promocionar".

Para Guzmán, las perspectivas de muchos acreditados son "excesivamente largas", a lo que se suma el problema derivado de la idiosincrasia de la Olavide, creada en 1997 y en pleno periodo de crecimiento cuando en 2008 se manifestó la crisis. Al término de ésta, "nos ponemos en la situación de 2007, lo que significa que tenemos que seguir creciendo".

Esta problemática es común a las universidades españolas más jóvenes, como la Miguel Hernández o la Carlos III, para las que considera que se debería tener una consideración especial, "para que sus recursos humanos se adecuen a sus proporciones y se adaptan a la Ley Orgánica de Universidades".

El porcentaje de profesores a tiempo completo es mucho más bajo que el de ninguna otra universidad, ha señalado el rector de la UPO, que recuerda que, según la ley, la Pablo de Olavide debería tener un 51 por ciento de funcionarios, mientras que la cifra actual en esta sede académica es de un 22 por ciento.

Dentro de las debilidades que la Olavide considera deberían reforzarse en el nuevo modelo de financiación para su caso, se trata del problema más importante, "pues el personal puede acabar desincentivándose y desanimándose". "Los tiempos completos que vayamos incorporando pueden servir ahora, pero si no arreglamos el tema de la promoción será una cuestión grave", ha apostillado.

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