La Cámara de Zaragoza lidera la implantación de la facturación electrónica en la comunidad aragonesa

Actualizado 19/05/2008 14:55:21 CET

ZARAGOZA, 19 May. (EUROPA PRESS) -

La Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza ya sólo utiliza la 'e-factura' con sus clientes y proveedores, convirtiéndose así en la primera institución aragonesa y la primera Cámara de Comercio a nivel nacional que sólo factura electrónicamente.

La Cámara se ha adelantado un año a los plazos establecidos por la Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información y a la Ley de Contratos Públicos, que establece la obligatoriedad de que todas las facturas que emitan las grandes empresas en la contratación con el sector público tienen que ser electrónicas desde agosto de 2009, una medida que se amplía a todas las empresas para noviembre de 2010. La implantación de la facturación electrónica en la Cámara de Comercio responde a la necesidad de impulsar el desarrollo de las nuevas tecnologías y la innovación en el tejido empresarial zaragozano, mejorando su competitividad.

Los proveedores de la Cámara pueden enviar sus facturas a la institución a través de la plataforma Factur-e, que además permite gestionar el envío y recepción de facturas digitales con terceros, un correo electrónico con un adjunto que soporte el formato Facturae 3.0 de la Agencia Tributaria o a través de un formulario web alojado en www.camarazaragoza.com.

VENTAJAS.

Más seguridad, más rapidez y menores costes son las cartas de presentación de las facturas digitales. Estos documentos tienen el mismo contenido que las facturas tradiciones pero en formato digital, permitiendo así mayor agilidad en los trámites y más seguridad tanto para el emisor como para el receptor.

Entre las principales ventajas de la facturación electrónica destacan el ahorro de costes (impresión, envío o almacenaje, entre otros gastos derivados), agilidad en la tramitación por el intercambio electrónica, simplificación en la gestión y más seguridad, ya que se garantiza la integridad del documento y se autentifica a su emisor. Se estima que el cambio a la facturación electrónica puede suponer a la empresa un ahorro de hasta 0,75 euros por documento.

Para cumplir con la norma y que una factura electrónica tenga la misma validez legal que una emitida en papel, el documento electrónico que la representa debe contener los campos obligatorios exigibles a toda factura, estar firmado mediante un certificado digital reconocido y ser transmitido de un ordenador a otro recogiendo el consentimiento de ambas partes.

Entre los campos obligatorios que debe tener rellenada una factura electrónica para que sea válida se encuentran el número de factura, la fecha de emisión, la razón social, el domicilio y el NIF-CIF del emisor y del receptor, la descripción de las operaciones (base imponible), el tipo impositivo, la cuota tributaria y la fecha de prestación del servicio.