Científicos de la UZ y el CSIC consiguen un biomaterial capaz de dirigir el crecimiento celular

Actualizado 09/11/2011 20:42:41 CET

ZARAGOZA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad de Zaragoza (UZ) y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han conseguido un nuevo biomaterial capaz de dirigir el crecimiento celular, lo que representa un avance en el ámbito de la medicina regenerativa.

Este nuevo material, obtenido en el Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), centro mixto de la Universidad de Zaragoza y el CSIC, ha demostrado su capacidad para influir sobre el orden y la forma en que crecen las células, ha informado la Universidad de Zaragoza en un comunicado.

"Sin duda, esta idoneidad ayudará a evitar rechazos asociados a trasplantes ya que los nuevos tejidos u órganos generados serán del propio paciente", han apuntado las mismas fuentes.

Los estudios realizados sobre este nuevo biomaterial han demostrado que las células pueden adaptar su forma a las estructuras de tamaño micrométrico generadas en este material. La utilización de luz láser permite controlar el crecimiento del polímero y preparar estructuras con geometrías "a la carta", que sirvan de guía para el desarrollo de las células.

El doctorando Miguel Lomba Huguet ha llevado a cabo esta investigación en el marco de una investigación interdisciplinar en la que han participado químicos y físicos del ICMA y un grupo de investigación del Instituto Universitario de Nanociencia de Aragón (INA).

El interés de los resultados conseguidos ha llevado estos estudios a la portada de este mes de la revista científica Macromolecular Bioscience.

INGENIERÍA DE TEJIDOS

El cuerpo humano tiene severas limitaciones para regenerar por sí mismo la mayor parte de sus tejidos y órganos cuando estos están dañados; no obstante, estructuras poliméricas, adecuadamente procesadas, pueden servir de andamiaje para favorecer el crecimiento de las células y, en última instancia, favorecer el desarrollo de tejidos, ayudando al cuerpo en el proceso curativo, han explicado desde la institución académica.

Esta aproximación de la medicina regenerativa, conocida como ingeniería de tejidos, reduciría, por ejemplo, los problemas de rechazo asociados a trasplantes, han indicado desde la universidad. La ingeniería de tejidos requiere de materiales adecuadamente procesados que favorezcan el crecimiento celular dando lugar a tejidos maduros funcionales que suplanten los dañados.

Además, el orden y morfología de las células en un tejido es fundamental para que este realice su función y por eso "es importante conseguir estructuras que influyan sobre el crecimiento de las células para que éstas adquieran el orden y morfología adecuados".

En este caso, el control sobre la estructura del biomaterial se ha conseguido haciendo incidir de forma selectiva una luz láser sobre los compuestos de partida. Estos compuestos son fotorreactivos, esto quiere decir que la presencia de luz provoca su reacción de polimerización. Focalizando la luz láser con un objetivo de microscopio, se consigue que la reacción de polimerización solo se desencadene en la zona micrométrica sobre la que incide.

De esta manera, se puede controlar espacialmente el crecimiento del polímero y preparar estructuras con geometrías "a la carta", mientras que las partes no expuestas a la luz pueden ser eliminadas usando un disolvente selectivo. Estas estructuras pueden servir de guía para el crecimiento de las células.

RESIDUOS DE MENOR TAMAÑO

El biomaterial desarrollado presenta la ventaja, frente a otros que se venían empleando en este tipo de estudios, de que al degradarse genera residuos de menor tamaño que pueden ser excretados por vía urinaria más fácilmente.

Esta línea de investigación, que ha estado inicialmente impulsada por dos proyectos financiados por el Gobierno de Aragón y Fundación Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (ARAID), se ha ido consolidando y contará en breve con la financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación para un nuevo proyecto.

Con el desarrollo de este proyecto, se espera poder mejorar la degradabilidad del material, así como estudiar en mayor profundidad la influencia de los motivos geométricos en el crecimiento celular. Se busca también funcionalizar la superficie, anclando sobre las moléculas, como agentes de crecimiento o antibióticos para mejorar la bioactividad del material.

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