Los alcaldes de la ribera, preocupados por la crecida del Ebro, exigen información para poder actuar

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Publicado 12/04/2018 12:46:17CET

ZARAGOZA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los alcaldes de los municipios de la ribera del Ebro han expresado este jueves su preocupación por la crecida del río que ya está anegando miles de hectáreas en estas localidades y han exigido información clara y precisa sobre la situación para poder adoptar medidas que minimicen los daños de la riada.

El alcalde de Novillas, José Ayesa, ha explicado en declaraciones a Europa Press que la crecida, inicialmente de carácter ordinario, es ya "enorme" a su paso por esta población y ha observado que en Castejón (Navarra) el caudal sigue aumentando. A las 12.00 horas, la altura del río Ebro en la localidad navarra marcaba 6,96 metros.

En Novillas, el río alcanza ya una altura de 8 metros y ha inundado más de mil hectáreas de campos, sobre todo de alfalfa y trigo, si bien el casco urbano no se ha visto afectado porque "está protegido". Sin embargo, Ayesa ha indicado que "está amenazado, porque hay trozos en que falta medio metro nada más para que el agua salte", ha alertado.

"Nos hemos puesto en contacto con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) para ver si pueden intervenir y estamos esperando que nos den una solución", ha comentado, al detallar que también mantienen contacto "permanente" con Protección Civil y el Gobierno de Aragón y "estamos en compás de espera, no sabemos qué viene", ha lamentado.

Ha expresado su temor a que la situación pueda ser peor que en 2015, cuando se inundaron más de 1.500 hectáreas y el Ebro alcanzó una altura de 8,70 metros en Novillas. "Los vecinos, a base de riadas, están vacunados", pero hace tres años la situación fue "terrible". "Ahora se ha notado un poco la obra que hicieron en el puente para que circulara más el agua, ha aliviado algo" el paso de agua, ha recalcado.

"MALA SEÑAL"

Por su parte, el alcalde de Pradilla de Ebro, Luis Eduardo Moncín, ha coincidido en manifestar su preocupación porque "no sabemos qué podrá ocurrir, en Castejón el río sigue subiendo, los ríos aguas arriba también suben, pero no sabemos qué caudal viene y esa es la preocupación que tenemos".

"Necesitamos información del caudal para tomar las medidas oportunas, pero no nos dicen nada", ha reprochado el alcalde, para considerar que "cuando no dicen nada es mala señal". Ha dicho a Europa Press que en caso de que llegue mucho caudal "tenemos que saberlo para actuar de forma precisa, reforzando motas o evacuando a la gente", reiterando que "necesitamos información".

En 2015 los vecinos de Pradilla fueron desalojalos durante una noche y los agricultores ayudaron con sus remolques a levantar la mota hasta que llegaron los equipos de la CHE. Tras esa riada, el organismo de cuenca reforzó las motas pero "el agua sube bastante deprisa y no sabemos lo que puede pasar; los vecinos están preocupados", ha manifestado.

"MUY NERVIOSOS E INTRANQUILOS"

Los vecinos de Boquiñeni también se encuentran "muy nerviosos e intranquilos", según ha afirmado su alcalde, Miguel Ángel Sanjuán en declaraciones a Europa Press. Ha estimado que la mota puede soportar el caudal que está llegando, "el problema es que como no hay previsiones la gente está intranquila, recuerdan lo ocurrido en 2015 --cuando se evacuó el municipio dos días de forma preventiva-- y hay bastante nerviosismo".

En todo caso, Sanjuán ha considerado que "estamos mucho mejor preparados que hace tres años", dado que una de las motas se rebajó para que el agua pueda acceder a los campos y así "aguantaremos como mínimo 20 centímetros más que en 2015, pero el riesgo cero no existe".

Ha asegurado que están en contacto con la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), el Gobierno de Aragón y la CHE, pero ha dicho tajante que "los alcaldes echamos de menos más transparencia para tomar decisiones preventivas, cómo vamos a actuar sin información", se ha preguntado.

Por ello, ha reclamado "lealtad institucional" y que se informe de la situación "sin alarmar, para tomar medidas", porque los vecinos se alarman más "al no tener información", ha señalado el alcalde, para avanzar que esta tarde se convocará una reunión extraordinaria en el consistorio y con los vecinos para analizar la situación.