La "alegría" de Pauner por hollar el Lhotse (8.516 metros), "empañada" por la polémica sobre su descenso

El Alpinista Carlos Pauner A Su Vuelta Del Lhotse
EUROPA PRESS
Actualizado 30/05/2011 16:48:12 CET

ZARAGOZA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El alpinista aragonés Carlos Pauner se ha confesado "alegre" por haber conseguido hacer cima en el Lhotse (8.516 metros), si bien esta alegría está "empañada" por la polémica generada durante su descenso, en el que ha asegurado que no precisó de oxígeno ni sufrió un edema cerebral.

Pauner ha ofrecido una rueda de prensa en Zaragoza a su regreso del Lhotse, la cuarta cumbre más alta del planeta, acompañado por el alpinista Javier Pérez, quien le acompañó en la expedición.

El himalayista aragonés ha reconocido que su alegría está "empañada" por las declaraciones de la doctora María Antonia Nerín, en las que afirmaba, "a muchos kilómetros de distancia del campamento base", que el alpinista sufría síntomas de un edema cerebral severo y que podría haber utilizado oxígeno.

Pauner ha apuntado que "cada persona es responsable de lo que ha dicho" y ha recalcado que "el tiempo dará la razón a quien corresponda" y que él "tenía muchos problemas" en el descenso "como para preocuparse" de esas declaraciones. También ha hecho hincapié en que se negó a utilizar oxígeno artificial.

Ha agregado que los alpinistas "están rodeados de una serie de personajes que se permiten el lujo de opinar desde la barrera" y ha estimado que esas declaraciones, realizadas "desde la comodidad de la tienda", "no están bien" porque "hacen sufrir a las personas y a las familias" ya que, en su opinión, es "muy serio dar a alguien casi por muerto sin haberlo contrastado".

El alpinista ha reconocido que sus relaciones con el equipo médico del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, que los ha acompañado en las tres últimas expediciones, "se han enfriado bastante" y tienen "una conversación pendiente" ya que ha considerado que los doctores "no han sido todo lo útiles que podían haber sido".

MONTAÑA DIFÍCIL

Pauner ha asegurado, respecto a la ascensión, que "no es una montaña fácil de ascender y menos sin oxígeno" y como ejemplo ha comentado que a su llegada al campo base su saturación de oxígeno en sangre era del 52 por ciento, cuando, "aquí, con un 70 por ciento estás en la UVI", ha subrayado.

El montaña es "muy inclinada y compleja" y "obliga al alpinista a pasar dos noches a una altura cercana a los 8.000 metros de altura" antes de hacer cima, lo que supone "un desgaste físico terrible", ha relatado Pauner, quien se ha mostrado "muy satisfecho" por haber completado "una ascensión difícil de manera favorable".

En esta expedición el aragonés ha estado acompañado por Javier Pérez, Juanito Oyarzábal, Carlos Soria, Juanjo Garra y Manuel 'Lolo' González, quien no consiguió llegar al campo cuatro tras coronar la cima y tuvo que ser rescatado por el equipo del alpinista Willy Venegas. "Llevábamos un castigo excesivo por la altura y no pudimos hacer nada por él", ha destacado Pauner.