Arzobispado y Unizar firman un convenio de colaboración sobre el patrimonio histórico-artístico

Firma del convenio
ARZOBISPADO
Publicado 21/12/2017 14:53:37CET

ZARAGOZA, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Arzobispado de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza han firmado un convenio que pretende ampliar las líneas de colaboración entre ambas instituciones para proteger, conservar, restaurar y difundir el patrimonio histórico-artístico perteneciente a la Iglesia católica.

El ecónomo del Arzobispado, Jaime Sanaú, y la vicerrectora de Transferencia e Innovación Tecnológica de Unizar, María Pilar Zaragoza, han suscrito dicho acuerdo, que tendrá una vigencia de cuatro años, y que recoge la celebración de congresos, jornadas y cursos formativos, así como la realización de prácticas por parte de los estudiantes.

Además, se abre la puerta a nuevas actividades de investigación y proyectos de I+D+i, pudiendo concurrir de forma conjunta a convocatorias que ofrezcan ayudas para las actividades de interés común.

VALOR HISTÓRICO

Durante la firma del convenio en el Paraninfo, que se ha realizado este miércoles, día 20 de diciembre, a la que han asistido también la vicerrectora de Cultura y Proyección Social, Yolanda Polo, y el director de la Biblioteca Universitaria, Ramón Tomás Abad, entre otros, el vicerrector de Política Científica, Luis Miguel García, ha entregado un libro parroquial con registros sacramentales de entre 1665 y 1738 al director del Archivo Diocesano, Juan Ramón Royo.

Se trata de un volumen de "alto valor histórico", según Royo, correspondiente a la parroquia de la localidad de Codos y que fue remitido por la Universidad de Lovaina la Nueva. El ejemplar, que ya está disponible para su consulta en el Archivo Diocesano, se prevé de gran interés para los genealogistas e historiadores del arte.

AMPLIO PATRIMONIO

El Arzobispado de Zaragoza cuenta con un amplio patrimonio religioso de extraordinario interés cultural, histórico y artístico que ha conservado a lo largo de los siglos y que sigue utilizando para el culto y la difusión de la fe como fines principales.

Este patrimonio, además de manifestación espiritual, constituye un legado cultural de suma importancia y lo dispone también para que sirva de transmisión de una cultura que pone al servicio de la sociedad.