Ayuntamiento de Zaragoza, vecinos y Remar llegan a un acuerdo

Ayuntamiento de Zaragoza
EUROPA PRESS
Actualizado 27/06/2014 13:49:01 CET

ZARAGOZA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Zaragoza, los grupos municipales, la Asociación de Vecinos de Rosales del Canal y Remar han alcanzado este viernes un acuerdo que desbloqueará definitivamente el conflicto por la construcción de un centro sociolaboral en este barrio del sur de la ciudad, espacio que será destinado a usos públicos ciudadanos después de que Remar abandone su proyecto en esta zona de la ciudad.

El pacto alcanzado permitirá al consistorio trabajar en una propuesta que posibilite que el edificio en construcción pase a ser propiedad municipal, abonando a Remar los gastos ocasionados, ha detallado el ayuntamiento en una nota de prensa.

La reunión que han celebrado este viernes todas las partes implicadas en el Ayuntamiento de Zaragoza era continuación de un anterior encuentro, mantenido el 19 de junio, en el que se pusieron sobre la mesa varias posibilidades para acercar posturas y buscar un consenso. En la sesión se ha asumido la propuesta de Remar de abandonar su proyecto en Rosales del Canal y recuperar la inversión que se ha realizado hasta el momento.

Así, todas las partes han decidido "trabajar en una propuesta de acuerdo" que posibilite al ayuntamiento quedarse con el uso del suelo que en su día se cedió por unanimidad a Remar, así como la estructura del edificio que se ha levantado para que pase a ser de "uso y disfrute municipal".

Esta operación supone que el Ayuntamiento de Zaragoza deberá abonar a Remar los gastos ocasionados en este proceso constructivo, que los servicios técnicos de Urbanismo cifran en 1.472.953 euros (sin incluir IVA). A esta cifra se podrían añadir otros 449.618 euros que Remar justifica como inversión por conceptos que tienen que ver con el pago de tasas, estudios geotécnicos, acometidas eléctricas.

El acuerdo incluye también la decisión de destinar el edificio a "usos públicos ciudadanos del distrito", aunque todas las partes reconocen que la intervención municipal necesaria para culminar los trabajos de adecuación de la estructura "no será inmediata en los próximos años".

De la misma manera, se ha acordado la realización de un informe municipal para valorar los posibles usos de edificio. El interés de todas las partes es que este acuerdo sea definitivo en el mes de julio.