La Diputación de Huesca tiene proyecto para convertir en sendero turístico el camino de San Úrbez

Camino de San Úrbez.
DPH
Publicado 24/03/2018 19:02:41CET

HUESCA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Diputación Provincial de Huesca (DPH) ya tiene proyecto para convertir en sendero turístico el camino de San Úrbez que conecta la capital oscense con el Pirineo y las sierras exteriores.

De esta forma, el camino de San Úrbez ya tiene proyecto para sacar del olvido el recorrido que antaño realizaban para transitar con ganados entre los diferentes pastos estacionales y por los que también iban de unos pueblos a otros, y convertirlo en un sendero turístico que conectará la capital de la provincia con el Parque Natural de los Cañones y Sierra de Guara y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

La responsable de Desarrollo Territorial y Medio Natural en la DPH, Maribel de Pablo, se ha reunido con José Luis Bergua, Lourdes Arruebo y Guillermo Palacín, como representantes de las comarcas por las que transcurre (Sobrarbe, Alto Gállego y Hoya de Huesca), en un encuentro donde les ha presentado el plan de actuación y en el que también ha participado el vicepresidente de la Federación Aragonesa de Montañismo, Manolo Bara.

El trazado discurre desde la ermita de San Úrbez, en la zona de Añisclo, hasta la ciudad de Huesca, donde se encuentra la iglesia de San Pedro el Viejo con una imagen del santo en su capilla, pasando por bosques, gargantas, cortados y cumbres que albergan especies de fauna y flora en muchos casos endémicas y muy escasas, como es caso del quebrantahuesos.

Por este recorrido, pueblos que conservan aspecto, estructura y costumbres y cuyos principales puntos se localizan en Vió, Buerba, Albella, Laguarta, Nocito y San Julián de Banzo, algunos más pequeños y deshabitados como Yeba, Campol, Planillo, Secorún, Abellada y Chibuclo o la ermita de San Martín de la val de Onsera, donde habitó como monje y fue ordenado sacerdote, que hacen de este camino no solo de gran interés medioambiental sino también histórico.

El proyecto parte de un rediseño del trazado que se basa en el descrito en el libro ya editado El Camino de San Úrbez. De Añisclo a Huesca por camino viejo, tratando de respetar el trazado original por senderos y caminos tradicionales que se alterna con otros tramos de pistas y algunos pequeños recorridos de asfalto.

En conjunto, la DPH plantea acometer las medidas necesarias para adaptarlo a la normativa de senderos turísticos de Aragón y que el de San Úrbez pase a formar parte de la extensa red de recorridos que hacen de la provincia un destino solicitado para los aficionados al senderismo.

Entre las actuaciones para el acondicionamiento, el firme es objeto de profundas modificaciones con trabajos de desbroce, limpieza y consolidación de la vía, en definitiva, todas aquellos que acaben con los problemas para el tránsito, debido a las inclemencias del tiempo, el transcurrir de los años y construcciones de pistas y trochas que han afectado al trazado y a los muros que flanqueaban el camino, haciendo muy necesaria esta actuación integral y homogénea de todo el recorrido.

En este plan redactado por la empresa Prames para la DPH, también se contemplan equipos complementarios de contención y escaleras en algunos puntos y tres tipos de señalización (direccional, de seguimiento y la panelería).

SEIS ETAPAS

El trazado se divide en seis etapas: San Úrbez (enlace GR 15)-Buerba; la segunda hasta Albella, con la variante Vió-Pardina navarra hasta enlazar con el final de etapa 2; una tercera etapa Albella-Laguarte y su variante por Planillo y Mallatas de Albella; la etapa 4 va de Laguarta a Nocito, para después pasar por San Martín de la val d'Onsera y Chibuclo en la siguiente y acabar por último en Huesca. En total, más de 126 kilómetros que conectaría la provincia de forma transversal, desde el Pirineo a las sierras exteriores y la ciudad de Huesca.

El proyecto supone una inversión que ronda los 200.000 euros, para los que en el transcurso de la reunión se ha planteado la posibilidad de firmar un convenio para acometer por fases y contar con un importe adicional para el mantenimiento del sendero, una vez se hayan terminado las obras y a partir del segundo año de su uso.