La Diputación de Teruel colabora con el Centro de Solidaridad Diocesano en la prevención de toxicomanías

Actualizado 19/05/2008 18:11:13 CET

TERUEL, 19 May. (EUROPA PRESS) -

La Diputación de Teruel (DPT) y El Centro de Solidaridad Diocesano de Teruel, perteneciente a Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín, han suscrito hoy un convenio de colaboración. De esta forma, la institución provincial aportará este año 9.400 euros al citado centro, con la finalidad de "colaborar en la atención de toxicómanos" y ayudar en "las tareas de prevención de las drogodependencias", según afirmó en rueda de prensa el presidente de la institución provincial, Antonio Arrufat.

Esta colaboración se incluye dentro de la política de apoyo a entidades que prestan una serie servicios sociales. En concreto, en este caso servirá para emprender programas sociales. En concreto, "la prevención de drogodependencias en el ámbito escolar, el apoyo y orientación a adolescentes en situación de riesgo, la atención ambulatoria a personas dependientes, y la formación a la familia y al voluntario", explicó Arrufat.

Por su parte, la directora de Cáritas Diocesana de Teruel y Albarracín, María Victoria Cañada, manifestó que desde su creación, en el año 2000, "nos hemos fijado mucho en las familias, porque vemos que la capacidad de las personas para salir adelante viene determinada por ese fondo, ese apoyo que puedan recibir en las familias".

De ahí, que se pongan en marcha numerosos cursos de formación, dirigidos a padres con niños de diferentes edades, puesto que "partimos de la base de que los valores, las inquietudes, la formación, cómo se plantee la vida familiar, los padres van a tener más recursos para educar y van a crear un entorno más saludable para sus hijos. Por eso nuestra inquietud de formar a padres, incluso antes de la concepción del niño", destacó Cañada.

Además, reconoció que en la sociedad actual los padres no siempre disponen de todo el tiempo necesario para dedicar a su formación. Por eso, han puesto en marcha 'www.centrodesolidaridaddeteruel.es', una página web en la que se incluyen "textos, documentos, bibliografía que nos parecen de interés, que puede ser un buen material divulgativo. Así, les hacemos la selección previa para que puedan buscar su información".

Además, según añadió Cañada, en la web también habrá un correo electrónico "donde puedan hacer preguntas y recibirán su contestación. Nos permite que puedan entrar en procesos informativos a cualquier hora y desde cualquier punto". Este método ofrece privacidad, a veces fundamental en este tipo de problemas.

Respecto alas personas que reciben atención en el Centro de Solidaridad Diocesano, Cañada explicó que hay chicos jóvenes, pero también personas maduras, y que se atienden todo tipo de drogodependencias, incluidos los problemas relacionados con el alcohol. El año pasado se atendieron en el Centro a 16 personas, mientras que "en lo que va de 2008, ya llevamos las mismas atenciones que el año pasado". Cañada puntualizó que "quizá al hacer cursos con padres, ha habido más gente que se ha acercado a nosotros".

Con esas cifras, Cañada no duda a la hora de afirmar que "llevamos muchos años hablando de estos temas, y vamos a tener que seguir hablando muchos más. Porque se ven reemplazos de sustancias, reemplazo de perfiles de drogodependientes y se ven cambios en las opiniones con respecto a diferentes drogas".

El Centro de Solidaridad Diocesano nació en el año 2000 de la mano de "grupos de católicos de base que consideran que hay que hacer algo por el año del Jubileo". Desde entonces, han emprendido numerosos programas con la metodología de Proyecto Hombre que "se basa en la capacidad de la persona, en la estima de la persona", concluyó Cañada.