La Expo 2008, diez años después del evento que transformó la ciudad

La Familia Real, junto a otras autoridades en su visita a la Expo 2008
GOBIERNO DE ARAGÓN
Actualizado 14/06/2018 18:18:57 CET

ZARAGOZA, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

Más de mil invitados asistirán este jueves a la Gala del X el Aniversario de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008, que se celebró del 14 de junio al 14 de septiembre de 2008 en Zaragoza. La ceremonia se desarrollará en el Palacio de Congresos, uno de los escenarios protagonistas de la Muestra.

La gala comenzará a las 21.30 horas, será retransmitida en directo y estará protagonizada por los recuerdos de la Expo. Dirigida por el cineasta Gaizka Urresti, estará basada en cuatro ejes: el sueño de conseguir organizar la Muestra, el reto que supuso para Zaragoza enfrentarse a las otras finalistas Trieste (Italia) y Tesalónica (Grecia); el logro de resultar ganadora en diciembre de 2004 y, por último, la operación y su desarrollo.

Se recordará lo que supuso la Muestra Internacional para la ciudad, para el conjunto de Aragón y el resto de España, su lema 'Agua y Desarrollo Sostenible' y su legado. En la ceremonia serán protagonistas el voluntariado, los trabajadores del recinto de Ranillas, la mascota Fluvi, el entonces alcalde de la capital aragonesa, Juan Alberto Belloch, y quien fuera presidente de Expoagua, Roque Gistau.

Durante una hora y media se rendirá también un homenaje al poeta y dramaturgo Sergio Algora, fallecido en julio de 2008; se proyectarán vídeos, habrá actuaciones musicales e intervenciones de las autoridades y los protagonistas.

Además, antes de que comience este evento organizado por el Gobierno de Aragón, de 20.30 a 21.30 horas habrá una pre-gala en el exterior del Palacio de Congresos, con música, acróbatas y elementos de la cabalgata que cada día, en aquel verano de 2008, ofrecía el Circo del Sol en el recinto.

Un millar de personas asistirán a esta cita, entre ellos trabajadores de la Expo, voluntarios, representantes de las instituciones y de la sociedad civil, empresarios y líderes de los sindicatos. El presidente de Aragón, Javier Lambán, y los consejeros del Ejecutivo autonómico también estarán en esta gala, a la que ha sido invitada a la exvicepresidenta del Gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega.

UN RECINTO DE 25 HECTÁREAS

La Exposición Internacional de Zaragoza se desarrolló en verano de 2008 en una superficie de 25 hectáreas integrada en el Parque Metropolitano del Agua, un pulmón verde de la ciudad con 150 hectáreas y rodeado por un meandro del Ebro. Participaron 105 países.

Junto a los pabellones de las Comunidades autónomas, países y empresas, el recinto abrió al visitante algunos pabellones singulares como el de España, con pilares de arcilla que imitan juncos sobre un estanque, de Patxi Mangado; el Pabellón Puente que, con sus 260 metros de longitud, dos plantas y forma de gladiolo, unió el meandro de Ranillas con el barrio de La Almozara, creado por la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid; el Pabellón de Aragón, que emulaba a una cesto de mimbre y que dedicaba su interior al tema 'Aragón, diversidad de paisajes'; la Torre del Agua; el propio Palacio de Congresos o el efímero Pabellón de Iniciativas Ciudadanas, el Faro.

También son de esa época el Puente del Tercer Milenio o la Pasarela del Voluntariado.

Durante la Muestra, el Pabellón Puente albergó una de las tres exposiciones temáticas, dedicada al 'Agua, recurso único'; la Torre del Agua, obra del arquitecto Enrique de Teresa, con 78 metros de altura y toda acristalada, se dedicó al 'Agua para la vida', con el imponente 'Splash', una escultura de una gota de agua, de 23 metros de altura y unos nueve de diámetro, que estaba suspendida en su interior.

El Acuario Fluvial mostró 'Los paisajes del agua', con un homenaje a los ríos Nilo, Mekong, Amazonas, Murray Darling y el Ebro.

SEIS PLAZAS TEMÁTICAS

Asimismo, los visitantes pudieron recorrer hasta seis plazas temáticas. En 'Inspiraciones acuáticas' se proponía un espectáculo sobre la relación del ser humano con el agua; en 'Agua extrema', cuyo exterior simbolizaba el instante en el que una ola rompe sobre la playa, se podían vivir sensaciones como si se estuviera ante un huracán, un tsunami o gota fría; mientras que en 'Sed', se abordaba esta problemática.

En 'Oikos, agua y energía' se conducía al visitante a un conjunto de experiencias que demuestran la capacidad del agua para producir y almacenar energía de forma respetuosa con el medio ambiente; en 'Agua y ciudad' se abordó la presencia del agua en las ciudades y la revalorización de los frentes de agua; y en 'Agua compartida' se representaba la cuenca de un río.

Además de los contenidos expositivos, la Muestra Internacional llenó el verano de la capital aragonesa de actuaciones musicales, teatro y performances, tanto en sus plazas temáticas como en los pabellones y en su Anfiteatro.

La Cabalgata del Circo del Sol recorría cada día, a las 12.00 horas, el recinto Expo, mientras que cada noche se representaba, en el río Ebro, el espectáculo 'Iceberg. Sinfonía poético visual', una obra que el público podía disfrutar desde las gradas fluviales y que impresionaba por sus grandes dimensiones, sus pingüinos y su mensaje sobre el cambio climático.

En la plaza de 'Inspiraciones acuáticas' se encontraba otro de los grandes reclamos de la Expo, el espectáculo 'Hombre Vertiente', teatro aéreo sobre la relación existente entre el hombre y el agua.

UN LARGO CAMINO

Para llegar hasta el 14 de junio de 2008, Zaragoza tuvo que recorrer un largo camino que recibió impulso, tras cuatro años de trabajo, el 16 de diciembre de 2004, cuando la ciudad logró hacerse con la sede de esta Expo Internacional, gracias también al esfuerzo de los alcaldes de la ciudad, José Atarés y Juan Alberto Belloch. El proyecto inicial de la Muestra se remonta, de hecho, a 1998 de la mano del arquitecto zaragozano Carlos Miret Bernal.

Más de 5.000 personas asistieron a la gala inaugural de la Expo 2008, que contó con la presencia de Sus Majestades los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía, acompañados por la familia real al completo y los actuales reyes, entonces Príncipes de Asturias, don Felipe de Borbón y doña Letizia Ortiz; el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Duräo Barroso; y los entonces líderes de Andorra, Albert Pintat, Marruecos, Abbas el Fasi, México, Felipe Calderón, y Portugal, Aníbal Cavaco, así como el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch.

En este acto, Rodríguez Zapatero apostó por avanzar hacia una nueva cultura del agua y afrontar los problemas "de degradación" del planeta, abogando por conseguir "grandes acuerdos entorno al agua" que fueran garantía de "un futuro solidario y pacífico". En su opinión, la Expo 2008 debía contribuir "a hacer del planeta un lugar más habitable y más justo".

La exvicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, respaldó el proyecto, estimando que contribuiría al desarrollo de la ciudad, de Aragón y de España; mientras que para el entonces alcalde, Juan Alberto Belloch, la Expo demostró que la ciudad "puede conseguir cualquier cosa" y este evento fue para él, según reconoció, "lo más satisfactorio y el mayor éxito" de su actividad pública.

Los cambios y mejoras que experimentó la ciudad y las riberas del Ebro, los grandes espectáculos, un recinto en ebullición durante 93 días, las visitas de mandatarios de diversos países, Fluvi, la escultura del Alma del Ebro de Jaume Plensa, la canción 'Llegará la tormenta' de Amaral --una versión de 'A hard rain's a-gonna fall', de Bob Dylan--, o la navegación por el Ebro son algunos de los gratos recuerdos de aquel verano, del que disfrutaron más de 5,6 millones de visitantes.

Diez años después, el recinto de Ranillas está ocupado por un parque empresarial, la Ciudad de la Justicia y el Palacio de Congresos, que alberga numerosos eventos, congresos y espectáculos.

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