El Gobierno de Aragón mejorará los senderos y la señalización de los pueblos deshabitados del Sobrepuerto

Actualizado 10/04/2010 20:16:48 CET

SABIÑÁNIGO (HUESCA), 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné, ha anunciado hoy que el Departamento de Medio Ambiente diseñará un plan para la mejora de los senderos y la señalización de los pueblos deshabitados del Sobrepuerto, en la comarca del Alto Gállego.

Se trata de un conjunto de pequeñas actuaciones, que incluirán la instalación de paneles interpretativos sobre la historia y las casas que tenía cada pueblo, limpieza de senderos, pasarelas sobre barrancos, mejoras ambientales y miradores panorámicos.

Para ello, se elaborará un plan director, que contemple también las prioridades a la hora de rehabilitar los elementos más singulares del patrimonio cultural, como los molinos de la zona y las ermitas. Para concretar y ejecutar las actuaciones, se invitará a las asociaciones, instituciones y expertos de la zona a constituir un grupo de trabajo.

El Sobrepuerto es una de las zonas con más pueblos deshabitados de Aragón, que reciben cada año la visita de cientos de senderistas, atraídos, entre otros reclamos, por la novela 'La lluvia amarilla', de Julio Llamazares, ambientada en este territorio.

El consejero ha hecho este anuncio en Sabiñánigo, donde ha inaugurado, junto con el alcalde de la ciudad, Jesús Lasierra, un espacio público peatonal llamado 'Jardines de Nuestros Pueblos', que rinde homenaje a los vecinos procedentes de los 60 núcleos que quedaron deshabitados en la comarca del Alto Gállego durante el siglo XX, y muestra el reconocimiento a quienes trabajan en la recuperación de estos núcleos.

La iniciativa se ha realizado con la colaboración de la Asociación 'Auturia', de Sabiñánigo, y ha contado con una subvención del Gobierno de Aragón. La inversión ha rondado los 20.000 euros. Entre los elementos de este espacio peatonal, se incluyen 60 losas con los nombres de los núcleos que quedaron deshabitados, así como dos mesas de interpretación y un mosaico de cantos rodados.

CINCO MILLONES

Durante el acto, Boné ha subrayado los trabajos de recuperación de los pueblos deshabitados puestos en marcha por el Departamento de Medio Ambiente desde el año 2003, y que ascienden a una inversión de 5,2 millones de euros.

Entre las actuaciones finalizadas, destacan el Espacio de Interpretación de las Masías de Ejulve (Maestrazgo), que incluye un hotel ecológico, la rehabilitación de la Casa Batlle de Montfalcó (Ribagorza) como refugio y la rehabilitación de la Vía Pecuaria del Valle de Vio a la Solana, en Sobrarbe.

El consejero ha señalado que "los pueblos deshabitados forman parte de la herencia de la historia reciente de Aragón, una etapa dura para miles de personas que se vieron obligadas a emigrar a otras ciudades o a fuera de Aragón".

Sin embargo, Boné ha resaltado que "los pueblos deshabitados constituyen un acervo cultural, histórico, patrimonial y medioambiental, que los convierten en una seña de identidad que debemos preservar y poner en valor en beneficio del territorio".

'JARDINES DE NUESTROS PUEBLOS'

Los 'Jardines de Nuestros Pueblos' están ubicados en la zona del Puente Sardas, en Sabiñánigo, y se componen de 60 losas talladas con los nombres de todos los núcleos, así como de dos mesas de interpretación con mapas, datos históricos y citas e ilustraciones de autores que han abordado el asunto de los pueblos deshabitados en las últimas décadas.

En la primera de ellas se han recuperado fragmentos del 'Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar 1845-1850', realizado por Pascual Madoz, referidos a todos los pueblos actualmente deshabitados.

Esta mesa está ilustrada con dibujos del desaparecido Julio Gavín, fundador de la Asociación Amigos de Serrablo, impulsor del Museo de dibujo 'Castillo de Larrés', y figura esencial en el proceso de recuperación del patrimonio serrablés.

En la otra mesa se han rescatado textos de escritores aragoneses, españoles y universales relacionados con el fenómeno de la despoblación. En la selección aparecen nombres estrechamente vinculados al territorio como Severino Pallaruelo, Enrique Satué, Rafael Andolz, Anchel Conte o Ricardo Mur; y también otros como Julio Llamazares, Jesús Moncada o John Berger. Esta mesa está ilustrada con dibujos del artista altoaragonés, Roberto L'Hotellerie.

El conjunto incluye, además de estos elementos, una hexafolia de piedra-dibujo que recrea una flor de seis pétalos, construida con cantos rodados, y que tiene un simbolismo protector en el Pirineo, con el que se pretende proyectar el valor de la cultura rural y la necesidad de preservar su espíritu.

Esta hexafolia ha sido realizada por la escultora Amara Carvajal y sufragada por el Consistorio serrablés, mientras que las losas han sido talladas por la cantera Teresa Pueyo. El trabajo técnico ha sido realizado por Pirineum Multimedia. En su ejecución ha participado el Ayuntamiento de Sabiñánigo, a través de su Concejalía de Cultura. Las obras han sido acometidas por las brigadas municipales.

Según los promotores del proyecto, la idea de crear este espacio público surge de la necesidad de conservar la memoria de las gentes que tuvieron que emigrar durante el pasado siglo para que "el valor de su patrimonio popular y cultural, y la huella de sus paisajes sigan vivos para siempre en la memoria colectiva de Aragón. Se trata de un legado que es preciso conocer y poner en valor para fijar un pedazo de nuestra historia más reciente".

Algunos de esos pueblos están en fase de recuperación, por lo que el homenaje también se quiere extender a "quienes pudieron volver para recuperar sus casas, a los nuevos pobladores, a las instituciones y a todas las entidades que trabajan para devolver la vida a estos pueblos".


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