La Guardia Civil de Huesca elabora un decálogo para los usuarios de servicios a través de internet

Publicado 03/03/2018 16:41:34CET

HUESCA, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Equipo de Investigación Tecnológica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca ha elaborado un decálogo para los usuarios de servicios a través de internet, que efectúan compras, reservas vacacionales o cualquier otro trámite, para evitar ser víctima de estafas o cargos fraudulentos en tarjetas bancarias.

Entre los consejos que se dan, se indica que si al navegar por una web, esta ofrece un "chollo", hay que tener cuidado porque cabe la posibilidad de que sea una estafa. Al respecto, la Guardia Civil ha precisado que todo tiene un precio lógico y cualquier diferencia exagerada "puede ser un indicio de irregularidad".

Además, no hay que facilitar datos bancarios o personales sin comprobar la seguridad de la página que se está visitando. Para eso, se puede consultar la fiabilidad de los dominios en la web, ya que "puede que usted no sea el primer perjudicado". Además, los sitios que comienzan por 'https' indican el uso de un protocolo seguro de comunicación.

Por otra parte, la Guardia Civil ha subrayado que nunca hay que difundir datos de carácter personal o de las rutinas en redes sociales abiertas, ha señalado en una nota de prensa.

Además, no hay que dejarse engañar por falsas promociones vacacionales y, ante la duda, hay que buscar referencias de las empresas o los particulares en Internet y solicitar todos los datos de contacto posibles, sin efectuar pagos antes de ver el producto. En caso de duda, hay que intentar que el pago del producto contratado pueda hacerse contra reembolso.

TARJETAS BANCARIAS

No se deben dar las claves de seguridad de la tarjeta bancaria a ninguna persona a través de la web, del teléfono o a desconocidos ya que, de hacerlo, "podrían extraerle fondos de la cuenta corriente sin su consentimiento" y "ninguna entidad bancaria solicita esta información por estos canales de comunicación".

Al realizar operaciones en cajeros automáticos de entidades bancarias, hay que asegurarse de que el teclado del cajero está en buenas condiciones y debidamente anclado, ya que podría ser falso y obtener datos de su tarjeta.

Si la ranura de insertar la tarjeta es más ancha de lo habitual, puede significar que existe un dispositivo que clone los datos de la tarjeta. En caso de que la ranura "está floja o bloqueada" puede que tenga insertado un "lazo libanés", es decir, un metal que no permita la expulsión de la tarjeta.

Las cámaras situadas en los laterales de los cajeros son difíciles de detectar y pueden capturar la clave y el dinero, han advertido desde la Guardia Civil.

Asimismo, han indicado que si ven extraños alrededor al operar con la tarjeta en cualquier establecimiento, hay que tener cuidado porque "quizá estén esperando que te distraigas".

En caso de que se sospeche haber sido objeto de una estafa, hay que ponerse en contacto con la Guardia Civil a la mayor brevedad posible, bien en el acuartelamiento más cercano, donde podrá formular denuncia, o informar al Grupo de Delitos Telemáticos (EDITE) de la Guardia Civil de Huesca, a través de la central 062.