El Museo de la Guerra Civil de Teruel será "de la gente y para la gente", afirma el consejero de Presidencia

Presentación del proyecto del Museo de la Guerra Civil
EUROPA PRESS
Publicado 11/06/2018 16:02:51CET

Los consejeros Vicente Guillén, Mayte Pérez y José Luis Soro presentan el proyecto, diseñado por Toni Casamor

TERUEL, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Presidencia del Gobierno de Aragón, Vicente Guillén, ha presentado este lunes el proyecto del Museo de la Guerra Civil y de la Batalla de Teruel, que se levantará en la capital turolense sobre un gran solar en la Avenida de Zaragoza. Será un museo "de la gente y para la gente", ha dicho el consejero.

Acompañado de los titulares de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, y de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro, el consejero de Presidencia ha confiado en que "en un año pueda visualizarse el proyecto" y ha pronosticado que será un museo "de la paz, de todas las partes" y que no solamente atenderá a la memoria histórica, sino que también será "un taller de aprendizaje".

Vicente Guillén ha recordado al nieto del coronel Rey D'Harcourt, quien rindió la ciudad al ejército republicano en contra de las órdenes de Franco, y ha expresado que el museo tiene que "velar por la tolerancia", indicando que este es "un proyecto singular, una gran oportunidad desde el punto de vista turístico y sociológico", subrayando que "el sistema democrático no ha caído del cielo". Guillén ha comentado que para elaborar el proyecto del museo además de expertos se ha contado con la opinión de asociaciones memorialistas.

PROYECTO EMBLEMÁTICO

Por su parte, la consejera de Cultura, Mayte Pérez, ha afirmado que el Museo de la Guerra Civil "es un proyecto de Gobierno, un proyecto emblemático" y que "trata de ser el único Museo de la Guerra Civil, un referente, que tenga valor añadido y refleje que la ciudad de Teruel fue martirizada por ambos bandos", lo que "no es revanchismo".

"Se presenta un proyecto ambicioso y de rigor que no trata de confrontar sino de llevar a la reflexión y a conocer la historia de nuestro país", ha dicho Pérez.

El consejero de Vertebración del Territorio ha resaltado que es un honor para su consejería haber podido participar en este proyecto "tan necesario para nuestra democracia", considerando que "fomentará el turismo como elemento de cultura" y que "es un espacio de memoria colectiva".

Soro ha argumentado que "mostramos y divulgamos, con orgullo y con naturalidad, nuestros restos romanos, nuestros castillos medievales, nuestros palacios renacentistas, ese mudéjar y modernismo que tanto nos identifican", al tiempo que ha añadido que "también debemos mostrar nuestra historia contemporánea, sin obviar nuestro pasado y sin renunciar a la memoria, por dura que ésta sea".

El profesor de Didáctica de la Universidad de Barcelona Joan Santacana ha explicado que el objetivo es "hacer un proyecto referente, un proyecto estratégico", apuntando que "Teruel fue una ciudad bombardeada como Coventry o Dresde, fue prácticamente arrasada", y ha agregado que "si hay alguna guerra por ideas, es ésta", por lo que "este no iba a ser un museo fácil", sino que "debe ser el centro donde esté lo original para aportar conocimiento", observando que "la memoria no es la historia, el museo tiene que aceptar memorias distintas".

El profesor de la UNED, Javier Paniagua, ha estimado que "es un proyecto donde la narración siempre ha tenido dificultades" y que "hay dos batallas, la de Teruel y la del Ebro, que definen el resultado de la guerra civil en cuyos bandos también hubo conflictos internos".

Paniagua ha hecho referencia a conflictos como la guerra civil inglesa o la revolución francesa, que hasta el bicentenario no ha tenido un museo, y también de la guerra de Secesión norteamericana, que ha relacionado con los problemas raciales actuales.

AMPLIO ESPACIO

El proyecto museístico tiene su origen en 2008, cuando no había sido elegido todavía el lugar. El arquitecto, Toni Casamor, ha asegurado que "toda la memoria está en la tierra" porque "fue una guerra poco tecnológica".

Ha continuado afirmando que "el museo está en un espacio urbano que no está en el centro, es una franja de cerca de 4.000 metros cuadrados situada junto al antiguo hospicio".

Habrá una exposición permanente, un espacio importante para exposiciones temporales, un auditorio y una zona de servicios con cafetería y tienda. Además, contiene importantes espacios técnicos para almacenaje y carga y descarga, una biblioteca que será especializada y muy útil para los investigadores y espacios para que las asociaciones memorialistas puedan desarrollar cuantos proyectos consideren oportunos.

El proyecto plantea la posibilidad, gracias a sus servicios y espacios, de contar con propuestas culturales y vinculadas con la memoria durante todo el año, convirtiéndose así en un espacio de referencia cultural constante en Aragón, con relevancia también en la difusión y la investigación. Dicha programación estará abierta a las necesidades y sugerencias de las asociaciones memorialistas y los activos culturales de la ciudad y la provincia.

Además de la museografía, que quiere hacer comprender a los visitantes la Guerra Civil no solo desde el punto de vista militar sino, sobre todo, desde la perspectiva de la población civil, el edificio que se situará en la avenida de Zaragoza incluye un gran recinto al aire libre concebido como jardín reservado para albergar una amplia muestra de materiales pesados de guerra (acorazados, tanques), y el recuerdo y homenaje a las víctimas a través de un memorial por la paz en un material que refleja para que la sombra del visitante se vea sobre los nombres y una película de agua que impida el vandalismo.

Por su parte, las salas expositivas, concebidas como grandes espacios técnicos para alojar la exposición permanente, adoptan la textura pardo-grisácea de los cerros que envuelven la ciudad de Teruel.

El acceso a las mismas se llevará a cabo a través de una rampa que, conceptualmente, recuerda los accesos a las trincheras. Dos grandes tipologías de módulos museográficos se podrán encontrar en su interior: unos mostrarán la Guerra Civil en su amplio contexto, hasta llegar a la inmediata postguerra, y otros enseñarán lo que ocurrió en Teruel, justo en el año en el que se cumplen 80 años de la batalla de la ciudad, donde se desarrollaron los más violentos y destructivos ataques contra la población civil entre el 15 de diciembre de 1937 y el 22 de febrero de 1938.

Estos módulos serán temáticos, pero no diferenciarán en ningún caso entre bandos, porque el museo quiere llamar a la reflexión y a la lucha contra el odio y la intolerancia.

Profundizando en esta idea, el final de la zona de exhibición se plantea abierto, buscando que el propio visitante saque sus propias conclusiones sin pretensión alguna de adoctrinamiento.

Asimismo, este centro recogerá un gran mapa de los espacios de la memoria de la Comunidad y del resto de nuestro país, convirtiéndose en centro neurálgico.

ASESORES

El proyecto, realizado a partir del anteproyecto del profesor de didáctica de la Universidad de Barcelona (UB) Joan Santacana y del arquitecto Toni Casamor, cuenta con una comisión asesora compuesta por profesionales de la universidad y expertos memorialistas de la Comunidad, nacionales e incluso internacionales, que avala su viabilidad del proyecto y su significación.

Reconocidos nombres como los de Paul Preston, Helen Graham, Stanley G. Payne, Alberto Sabio o Eloy Fernández Clemente participan de la iniciativa para garantizar su rigor y avalar sus contenidos, en una comisión que preside el profesor de Historia Social y del Pensamiento Político de la UNED, Javier Paniagua.

El proyecto está en fase de redacción de su decreto de creación y la intención es ir acometiéndolo en varias etapas.