La pintura de Herman Braun-Vega está presente en el Castillo de Valderrobres

Actualizado 14/07/2006 20:08:22 CET

TERUEL, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Teruel inaugura esta tarde la exposición de Braun-Vega "Memorias. Pinturas y dibujos 1979-2006" en el Castillo de Valderrobres. La interesante muestra, que permanecerá abierta hasta el 15 de octubre, ha sido organizada por la Diputación de Teruel (DPT) con la colaboración del Ayuntamiento de Valderrobres y permite contemplar una exposición retrospectiva de 50 obras realizadas por Herman Braun-Vega, un artista peruano residente en Francia desde su juventud.

Como complemento a la exposición se ha organizado, por el Ayuntamiento de Valderrobres, un Encuentro cultural a desarrollar en la citada localidad del Matarraña durante los días 14 al 16 de julio. En ese marco se presentará el proyecto educativo "Aprendiendo plástica y arte a través de la obra de Braun-Vega", realizado por la Asociación Cultural Repavalde para centros de secundaria de la provincia de Teruel. También tendrán lugar varios coloquios en los que está previsto que intervenga, entre otros, el escritor Alfredo Bryce Echenique.

La exposición de Braun-Vega muestra diferentes etapas creativas del artista, pero también ofrece la posibilidad de contemplar las obras más recientes y, entre ellas, las realizadas expresamente para este magnífico espacio que es el Castillo de Valderrobres. Está igualmente previsto que, desde el 11 de septiembre hasta finalizar la clausura de la exposición, pueda llevarse a cabo el proyecto didáctico elaborado en torno a ella.

SENSIBILIDAD E INTELIGENCIA

Herman Braun-Vega (Lima, 1933) es un pintor que basa el desarrollo de su trabajo en propuestas que oscilan desde la figuración más realista a la síntesis más abstracta. Un creador que se inspira en las obras realizadas por grandes artistas, como Rembrandt, Velázquez o Picasso, y que reproduce en sus cuadros mediante un ejercicio de mestizaje formal y cultural que alcanza cotas gran intensidad y atractivo resultado estético. Construye, a partir de esas célebres obras, un nuevo y propio lenguaje plástico que transmite sensibilidad e inteligencia.

Más allá de otras consideraciones interpretativas, puede decirse que el trabajo artístico de Braun-Vega confirma las múltiples posibilidades que proporciona el ejercicio del sincretismo cultural. De cómo salir victorioso del reto de sumar los valores indígenas y occidentales. Desde esta perspectiva, la pintura de Braun-Vega representa un ejercicio modélico y liberador de reinterpretación de la historia del arte. Una opción muy recomendable en estos tiempos tan propicios al radicalismo identitario como a someterse a los dictados de una globalización sin matices.

Tal y como se subraya en el catálogo que documenta la exposición, "si las palabras 'interpictural', 'interpicturalidad' no existieran (como las palabras 'intertextual', 'intertextualidad' no existían antes de 1960), la obra de Herman Braun-Vega las haría necesarias. La serie espectacular de sus cuadros pintados a partir de los años cincuenta, confirma que la 'belleza' --aquélla dejada como herencia por los grandes maestros del pasado-- está aún presente en el arte de hoy día gracias a la magia de un pintor fuera de lo común".

Braun-Vega es un artista de dilatada trayectoria. Su primera exposición individual la realizó en 1966 y ha participado, asimismo, en la Bienal de Venecia y en diferentes citas internacionales europeas y de América Latina. En 1992, el entonces Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid le dedicó una retrospectiva. Sus últimas exposiciones individuales se han llevado a cabo en Marruecos, Israel, París, Berlín, Lima y Barcelona.


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