La Policía trata de evitar que el incunable sustraído de la Catedral de Huesca sea subastado o vendido

Catedral de Huesca
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 06/07/2018 13:51:45CET

HUESCA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Diócesis de Huesca ha informado de que la Policía Nacional está tratando de evitar que el valioso incunable que ha sido sustraído del Archivo de la Catedral de la capital altoaragonesa sea subastado o vendido.

La Diócesis no encuentra una explicación a lo que ha podido suceder en el Archivo de la Catedral, cuyo acceso se realiza mediante comunicación previa y permiso del Cabildo.

El delegado de Patrimonio de la Diócesis de Huesca, José María Nasarre, ha señalado que "el acceso es complejo y el protocolo exige identidad, información sobre el uso a realizar del documento requerido o a qué universidad pertenece, porque estas cuestiones no están al acceso general ya que el público general no tiene necesidad de usar y tener acceso a esta documentación, es para investigadores e historiadores".

Nasarre ha explicado que el documento robado es un valioso incunable del siglo XV, una monitoria que data de 1477, detallando que, al ser requerido para una investigación, se comprobó que no se encontraba en su lugar de origen.

"Se trata de una hoja impresa en imprenta, incunable, de 1477, firmada por el rey don Juan II de Aragón, pertenecía a la Catedral de Huesca y se observó hace un tiempo, ante la necesidad de consultar ese documento, que no estaba en su lugar originario; se ha buscado concienzudamente y como ese documento no aparecía, se hizo la correspondiente denuncia", ha dicho Nasarre.

Ahora, la Policía Nacional está tratando de evitar su venta o subasta, según el delegado de Patrimonio. "La brigada de Patrimonio está investigando y fundamentalmente está informando a anticuarios y a agencias de subasta de esta sustracción, para que en el caso de que llegara este documento que sepan que es propiedad de la Catedral de Huesca y que existe denuncia".

El documento, escrito en latín, es una monitoria (amonestación) para que los musulmanes de Aragón y Navarra derribara las zomas (minaretes) de las mezquitas desde donde se invocaba a Mahoma en la llamada a la oración.