La rehabilitación del edificio de Imprenta Blasco comenzará en noviembre, tendrá 26 VPO y espacio museístico

Santisteve, Rivarés y Muñoz en la Imprenta Blasco
EUROPA PESS
Publicado 09/07/2018 15:04:58CET

ZARAGOZA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La rehabilitación del edificio de la Imprenta Blasco, ubicado en la plaza Ecce Homo del Casco Histórico de Zaragoza, comenzará el próximo mes de noviembre, cuando las 17 viviendas actuales se transformen en 26 apartamentos de 1 o 2 habitaciones de alquiler social y en los bajos se instalará un espacio museístico.

Antes del inicio de las obras se procederá a trasladar la maquinaria, que se alberga en la planta calle del inmueble, para su limpieza y reparación y poder exhibirlas en el futuro espacio museístico que se reservará en este edificio que da nombre a la Imprenta Blasco.

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, acompañado del consejero municipal de Urbanismo, Pablo Muñoz; y el consejero municipal de Cultura y Economía, Fernando Rivarés, han visitado este inmueble, junto a responsables de la Asociación Empresarial de Artes Gráficas, Papel y Manipulados de Aragón.

En 1999 se cierra la Imprenta Blasco y en 2002 el Ayuntamiento adquiere el inmueble, ha recordado el alcalde. "Desde entonces estábamos confiando en que este espacio se pusiera al servicio de la ciudad como espacio museístico para recordar la importancia de las artes gráficas y de la imprenta a principios del siglo XX en Zaragoza".

Una de las curiosidades que ha contado el alcalde es el sistema de suministro de luz que mediante un único motor alimentaba un complejo engranaje de poleas para activar las máquinas. "Es de una altura y nivel bien interesantes", ha considerado.

"EMPUJÓN DEFINITIVO"

El consejero municipal de Urbanismo, Pablo Muñoz, ha contado que el inmueble tiene uso de vivienda y se ha acordado una operación para transformar las 17 "grandes viviendas" 26 apartamentos de 1 o 2 habitaciones que se entregarán a la sociedad municipal
Zaragoza-Vivienda para incrementar el parque publico de alquiler social.

Estos apartamentos se sumarán a otras 4 viviendas en un solar próximo situado en la calle Galo Ponte para alcanzar las 31 viviendas de alquiler social en este entorno del Casco Histórico, "que necesita un empujón definitivo", ha agregado el alcalde.

El proyecto se someterá a la Comisión Provincial de Patrimonio y se llevará a Gobierno de Zaragoza en septiembre con la finalidad de que a principios de noviembre podrían empezar las obras con un plazo de ejecución de un año por lo que a finales de 2019 estarían terminadas.

Este proyecto tiene un coste de 1,6 millones de euros para la rehabilitación de las viviendas que se pagan con la permuta de otro solar para promoción de unas vivienda de protección oficial en Valdefierro, donde el contratista además de hacer las obras también aporta el dinero restante, unos 350.000 euros, para el museo.

TRES CONCEPTOS

Fernando Rivarés ha relatado que la idea es que el espacio museístico albergue las máquinas una vez restauradas. Desde este martes se trasladarán a una nave de Zaragoza-Cultural para su reparación y limpieza a cargo de la Asociación Empresarial de Artes Gráficas, Papel y Manipulados de Aragón, con la que se ha suscrito un convenio de 49.000 euros.

El espacio museístico se creará bajo tres conceptos. Uno de ellos será dar a conocer lo que fue la Imprenta Blasco como reflejo de esta industria en Aragón; otro será brindar una visión más allá porque se vinculará a otros ámbitos de la comunicación humana como las publicaciones.

La tercera será la deriva tras el aparente declive de la imprenta y cómo esa industria transforma Zaragoza y la clase obrera de la imprenta es la primera que toma conciencia y los primeros sindicatos y partidos obreristas nacen en la cultura de los impresores y se transforman los barrios de Zaragoza.

"Todo eso cabe en este emocionante y magnífico espacio años después" y que se llamará 'Espacio museístico de la Imprenta Blasco. Imprenta y Comunicación'.

Todo depende de los plazos de las viviendas públicas y del tiempo, "que será el que se necesite, para restaurar la maquinaria, con algunas piezas fastuosas", ha observado.

"EMOCIONANTE Y MAGNÍFICO"

Al respecto, Rivarés ha apuntado que la valoración de las máquinas tiene que ver con la demanda mas que con su valor. "Vale más si es una pieza única y si alguien la quiere o no".

"Eso no nos importa, sino como Ayuntamiento y como ciudad nos importa el valor patrimonial, artístico, arquitectónico de esta imprenta que tendrá VPO y culturalmente hablando nos importa recuperar un espacio para contar como se transforma la ciudad a principios del XX y como los trabajadores toman conciencia políticas a través de la imprenta y como la comunicación da un vuelco de siglo y permite que la cultura y la letra impresa se extienda a sectores sociales donde no había llegado".

Para Rivarés se trata de una oportunidad para dar al edificio y al barrio un nuevo valor cultural; mientras que Pablo Muñoz ha agregado que este inmueble junto a la reforma de los baños judíos y del Mercado Central suponen la recuperación del entorno y son tres obras "muy emblemáticas".

Muñoz ha avanzado sobre el Palacio de Fuenclara que está en fase de redacción el proyecto de consolidación para ejecutar la obra por partes similar a la Harinera de Zaragoza, ha comparado.

DESDE FINALES DEL XIX

Entre la docena de piezas hay una evolución de lo que era la tipografía desde la imprenta que inventa Gutemberg a finales del siglo XV hasta finales del siglo XX cuando cierra la Imprenta Blasco en 1999, por la tercera generación de Tomás Blasco, que se había abierto cien año atrás, alrededor de 1870.

Entre las piezas más antiguas figura una prensa Gutemberg que data de finales del siglo XIX y la más antigua es una máquina precursora de la linotipia, fechada en 1870 y en la que el operario tecleaba las letras que llevaban matrices de plomo fundido que permitía hacer líneas para su posterior impresión.

Se han conservado numerosas letras de madera y plomo, además de otra máquina que imprimía los billetes del tranvía de Zaragoza; otras dos planas para hacer carretería de grandes dimensiones, dos guillotinas manuales, una 'Minerva' para imprimir y troquelar; y el sistema de poleas que "está por ver si se puede recuperar como patrimonio industrial", ha contado el vicepresidente de la asociación, Fernando Torcal.

En declaraciones a los medios de comunicación, Torcal ha contado que se llevarán "todas las máquinas que sean viables para su recuperación y con valor patrimonial industrial", además de la abundante maquinaria auxiliar, junto a los chivaretes, los cajones planos con cajas de letras, que son muy visuales y al ser de madera están mas deteriorados.

Se desmontarán las mas grandes y se llevarán a naves acondicionadas y se estudiará lo más interesante para recuperar en este primer convenio con al Ayuntamiento. "Se trata de un trabajo complejo. Es un trabajo de chinos", ha apostillado.