Repoblados en el Ebro más de medio millón de ejemplares juveniles de la almeja de río Margaritona

Control de la Margaritífera.
GOBIERNO DE ARAGÓN
Publicado 08/07/2018 14:40:59CET

ZARAGOZA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Plan de Recuperación de la Náyade auriculada o Margaritona (Margaritifera auricularia) del Gobierno de Aragón ha ensayado técnicas para la cría en cautividad de esta especie de almeja de río amenazada durante más de una década y este año se han obtenido más de 650.000 ejemplares juveniles, de los que casi un 95 por ciento han sido liberados en tramos del río Ebro en la Comunidad autónoma.

Estas zonas han sido identificadas, de forma previa, como adecuadas para la especie y, por tanto, con posibilidad de albergar ejemplares juveniles. Al nacer, las Margaritifera apenas alcanzan unos pocos micrómetros, y su mortalidad es muy elevada de manera natural. En consecuencia, esta actuación persigue que, al menos, un pequeño porcentaje de juveniles pueda sobrevivir en el medio natural.

El resto de los ejemplares obtenidos se mantienen en cautividad en el centro de cría experimental ubicado en la finca de La Alfranca. Durante su estancia allí, se registrará tanto su crecimiento como la supervivencia en cautividad, que durante el primer año de vida sigue siendo muy baja.

Por primera vez, este año se ha destinado parte de la producción de juveniles a experiencias piloto fuera de Aragón gracias a la colaboración con las Administraciones de Cataluña y País Vasco. Una de estas acciones se está llevando a cabo en Álava, donde se han liberado en el medio natural juveniles, en una zona donde se registra una buena población de otra náyade autóctona.

Otra de estas experiencias se está realizando en Gerona, donde se han trasladado alrededor de 10.000 ejemplares juveniles de Margaritona, cedidos a la Generalitat de Cataluña para mantenerlos en sus instalaciones de cría en cautividad de náyades, probando con ellos los protocolos de cría usados para otras almejas autóctonas como las Unio mancus o Unio ravoisieri.

ALMEJAS DE RÍO

Margaritifera auricularia es una de las cuatro grandes almejas de río que habitan en Aragón. Catalogada en peligro de extinción y considerada desde 2017 en situación crítica por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, su situación ha empeorado desde 2013, debido a la fuerte mortalidad registrada en las principales localidades donde habita la especie: el Canal Imperial de Aragón y el Canal de Tauste.

En ambos territorios se calcula que ya han muerto más de la mitad de los ejemplares en apenas cinco años. Entre las posibles causas de este declive, se encuentran la contaminación de las aguas y la competencia con especies exóticas invasoras, como la almeja asiática.

La cría en cautividad de Margaritifera auricularia es una de las acciones prioritarias del Plan de Recuperación, aprobado por Decreto del Gobierno de Aragón en 2005. Fruto de este trabajo, desde hace cuatro años, se aplica una metodología que está permitiendo mantener con vida a pequeños juveniles en la Alfranca. De este modo, en la actualidad existen ejemplares nacidos durante todos los años desde el 2014.

BRANQUIAS DE PECES

Esta cría es especialmente compleja ya que, en el momento de la reproducción de esta especie, se deben capturar y mantener temporalmente a los adultos en las instalaciones de cría para obtener las larvas, que necesitan parasitar las branquias de ciertos peces que reciben el nombre de 'hospedadores'.

Alojadas en estas branquias, las larvas sufren una metamorfosis que les lleva a convertirse en diminutas almejas, que se liberan de su 'hospedador' y pasan a tener vida libre. Los ejemplares liberados en el río Ebro están en esta fase.

Los peces que pueden ser hospedadores para las larvas de Margaritifera auricularia pertenecen a un número muy reducido de especies. En concreto, en Aragón, es el pez fraile (Salaria fluviatilis) la única especie autóctona que puede desempeñar este papel, aunque también está en peligro de extinción en la Comunidad.

ESTURIÓN SIBERIANO

De forma experimental y en condiciones controladas, se utilizan ejemplares de esturión siberiano (Acipenser baerii) para poder alojar las larvas de Margaritifera. El Acuario de Zaragoza ha colaborado con sus esturiones en este proceso de cría, obteniéndose tras su metamorfosis alrededor de 40.000 juveniles viables en sus instalaciones.

La infección es inocua para los peces, que únicamente transportan a las larvas en sus branquias durante unas pocas semanas, dándoles cobijo y asegurando su oxigenación y alimentación durante este tiempo. Una vez maduras, las pequeñas almejas se desprenden y los peces continúan con su vida normal.

El objetivo final del programa de cría en cautividad es conseguir ejemplares de Margaritifera que alcancen los cuatro o cinco centímetros de longitud de concha, con los que poder realizar su reintroducción en el medio natural. Alcanzar este tamaño en cautividad permitiría aumentar la supervivencia de los ejemplares liberados respecto a la liberación de ejemplares recién nacidos.

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