Un trabajo del CITA logra una patente internacional para producción de bioplaguicidas

 

Un trabajo del CITA logra una patente internacional para producción de bioplaguicidas

Planta de Ajenjo (Artemisia absinthium L.)
GOBIERNO DE ARAGÓN
Publicado 10/05/2016 18:44:41CET

ZARAGOZA, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Un trabajo realizado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), junto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad de Zaragoza y la Universidad de La Laguna, ha desembocado en la patente internacional de producción de bioplaguicidas basados en extractos naturales del Ajenjo frente a plagas de insectos, hongos fitopatógenos y nematodos fitoparásitos.

Asimismo, ha permitido el registro de la variedad vegetal Candial de Ajenjo, ha informado el Gobierno de Aragón en una nota de prensa. Este martes se ha presentado este proyecto piloto, del que el director del CITA, José Antonio Domínguez, ha destacado su potencial para la zona y para el desarrollo de otros plaguicidas a raíz de cultivos de plantas de secano que se encuentran en el territorio aragonés.

También ha hecho hincapié en definir este proyecto como "una realidad" y "ejemplo de bioindustria". La empresa colombiana Ecoflora ha obtenido la licitación de la obtención vegetal de la variedad Candial de Ajenjo y de la patente de producción de bioplaguicidas para su comercialización internacional.

El proceso incluye la producción controlada en el campo de la variedad Candial de Ajenjo, la obtención de distintos extractos y su caracterización química y biológica.

Los aceites y extractos obtenidos se pueden utilizar para la formulación de bioplaguicidas por sí solos o combinándolos con otros componentes activos naturales para el control de plagas en agricultura ecológica y convencional, han apuntado las mismas fuentes.

Además, han precisado que la variedad Candial de Ajenjo (Artemisia absinthium L.) "representa un nuevo cultivo de alto valor añadido" y "es una alternativa" a las plantas utilizadas tradicionalmente en las zonas de regadío situadas a entre 300 y 500 metros de altitud, "con menor requerimiento hídrico respecto al maíz o la alfalfa".

ESTUDIO EXPERIMENTAL

Estos datos han sido avalados gracias al estudio experimental llevado a cabo el año pasado en la Comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), en Luesia, donde se plantó la variedad Candial en dos hectáreas de secano, con una pluviometría de unos 700 litros por metro cuadrado anuales y una altitud de entre 800 y 900 metros, "una zona óptima por las características agroclimáticas y la abundante flora autóctona de la planta".

Los resultados obtenidos demuestran que se trata de una alternativa a los cultivos tradicionales y una fuente de negocio por su rentabilidad y la posibilidad de transformar la materia prima en la propia zona para la obtención de los aceites esenciales necesarios para la formulación de bliopaguicidas.


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