El vicealcalde cree lógico que el Ayuntamiento bonifique el transporte público a los empadronados

Fernando Gimeno
EUROPA PRESS
Actualizado 28/04/2011 16:05:05 CET

ZARAGOZA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

El vicealcalde de Zaragoza, Fernando Gimeno, ha estimado que es "lógico" que el Ayuntamiento prime a los empadronados mediante bonificaciones en el transporte urbano por medio de la tarjeta ciudadana, al argumentar "que queremos subvencionar a los que pagan impuestos y servicios en Zaragoza y que las demás administraciones subvencionen a los suyos, como está pasando ya".

Será a principios de 2012 cuando se lleve a cabo "la aplicación con todas sus consecuencias para dar tiempo a todo el mundo a reflexionar", ha indicado para agregar que habrá que aprobar una ordenanza.

Al respecto, ha apuntado que "hay subvenciones por tener un niño en un pueblo de alrededor, supongo que porque querrán tener más niños en las escuelas, pero está ocurriendo ya".

El Ayuntamiento de Zaragoza tiene que "cuidar de sus vecinos, apoyar a sus vecinos y subvencionar a sus vecinos y las demás administraciones tienen que subvencionar, si quieren, a los suyos", ha incidido Gimeno, para recalcar que es "no es sólo el objetivo porque la tarjeta ciudadana sirve para más cosas".

En este sentido, ha apuntado que sirve para tener información que agilice los servicios públicos" y "acceder a los servicios públicos de forma más sencilla".

En declaraciones a los medios de comunicación, ha precisado que se podrán hacer bonos de transporte para quienes no estén empadronados y no tengan la tarjeta ciudadana, para distinguir entre quienes están o no empadronados".

NO DESINCENTIVA

Gimeno ha opinado que esta tarjeta ciudadana para los vecinos del entorno "en absoluto desincentiva" el uso del transporte público para apuntar que otras "administraciones también pensarán en esos problemas, es lo que pretendemos y todo el mundo y la Comunidad autónoma también pensará en esos problemas y colaborará para su solución".

Así, ha explicado que hay un acuerdo interior dentro de las distintas tarjetas de transporte (tarjeta bus y tarjeta interbus) que son cosas que hay que concretar en el cómputo financiero y es un problema que se ha de resolver técnicamente.

Gimeno ha avanzado que a los que viven en el entorno de Zaragoza y se tengan que desplazar a la ciudad "les saldrá más barato el transporte público que utilizar el coche".

"Será un sistema diferenciado para los empadronados en Zaragoza; a la fuerza porque es un derecho que tienen como mínimo", ha insistido, para avanzar que "se articulará algún mecanismo para los no empadronados y que tengan que utilizar el transporte público".

El vicealcalde ha abundado más al preguntarse "por qué un vecino de Zaragoza tiene que pagar a los vecinos de fuera de Zaragoza", para reconocer que "yo lo que quiero es que se empadronen en Zaragoza, como es normal y es lo que están haciendo todos los pueblos de Aragón".

En todo enfático, ha añadido que "todo lo que dependa del Ayuntamiento de Zaragoza beneficiaremos a los vecinos censados y los demás tendrán que pagar el coste del servicio y eso es un principio elemental".

En cuanto al turismo, ha apuntado que se arbitrará algún sistema para elogiar las "múltiples posibilidades que permite la tarjeta ciudadana como llegar a acuerdos turísticos con entidades" porque esta tarjeta puede ser temporal y entregarse en congresos para que los que vengan la utilicen.

Otra de las ventajas de la tarjeta ciudadana es que servirá para que los pensionistas no paguen mediante un instrumento sencillo porque "incorpora inteligencia para saber cuándo uno está censado y cuándo no".

Según sus cálculos, más de un 20 por ciento de personas se podrían empadronar en Zaragoza con la expansión de la tarjeta ciudadana para acceder a bonificaciones en los servicios públicos.

Antes de concluir, ha querido dejar claro que "yo quiero primar a nuestros vecinos y las demás administraciones tendrán que pensar porque el Ayuntamiento no puede financiar a todos los municipios y todas las administraciones", para apelar a la necesidad de aprobar la Ley de capitalidad.