Agentes que realizaron las inspecciones del Tentaciones afirman que las chicas aseguraron trabajar en el club

Dos de los acusados a la salida del juzgado.
EUROPA PRESS
Publicado 12/06/2018 12:47:33CET

OVIEDO, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los agentes de la Guardia Civil y la Policía que participaron en las inspecciones al club de alterne Tentaciones, en Castrillón, así como los inspectores de trabajo han declarado este martes en la Audiencia que las chicas que se encontraban en el local en el momento de las dos inspecciones "estaban trabajando allí, ejerciendo la prostitución".

Lo han hecho durante la vista que se celebró en la sección tercera de la Audiencia y en la que la fiscal ha solicitado la condena a seis años de cárcel para los tres responsables del club de alterne Castrillón, y el cierre del local durante 5 años, por tener a camareras de alterne trabajando sin Seguridad Social.

El Ministerio Fiscal sostiene que una acusada es la administradora y legal representante de la sociedad responsable del establecimiento Tentaciones y que el 4 de noviembre de 2015, confirió poder especial a los otros dos acusados, padre e hijo, para que pudieran vigilar y dirigir la marcha del club. Además, el padre sería el encargado del establecimiento, y se ocuparía de la gestión diaria y de su normal funcionamiento según Fiscalía.

Los dos acusados varones se han negado a declarar mientras que la tercera de ellas lo ha hecho sólo a preguntas de su letrado para negar los hechos y asegurar que no había ninguna trabajadora sin dar de alta en el local.

Mientras, los agentes que han prestado declaración han ratificado que las mujeres les explicaron lo que cobraban por pase, 56 euros y por copa de clientes, 30 euros, y la parte que se llevaba el club por ello. Las chicas "iban vestidas con ropas sugerentes propias de las que ejercen el alterne" y tenían ropa de cambio y sus pertenencias bien en las taquillas o bien en las habitaciones.

"Había incluso cuadrantes con los pagos recibidos con VISA, lo recibido por pases o lo recibido por copas", ha dicho uno de los agentes de la Policía que intervino en la segunda de las inspecciones, que al igual que el resto de testigos ha asegurado que las mujeres les dijeron que trabajaban en el local ejerciendo la prostitución, llegando alguna a indicar que había pactado sus condiciones de trabajo con dos de los tres acusados.

Todos han coincidido en que las taquillas estaban en un sitio apartado y no eran accesibles a los clientes del local. Así mismo han indicado que las chicas leen su declaración antes de firmarla.

Sin embargo ninguna de estas chicas ha sido llamada a declarar como testigo, una cuestión que el letrado de la defensa de dos de los acusados, ejercida por José Ramón Nistal, ha aprovechado para pedir la libre absolución de sus defendidos.

El letrado ha recordado que "las declaraciones ante los funcionarios no tienen valor probatorio", lo que a su juicio invalidan las testificales de los agentes.

El letrado del tercer acusado, hijo de uno de los anteriores, Pedro Luis Fanjul también ha pedido la libre absolución de su defendido y se ha preguntado "qué hacía su defendido en la sala". Y es que ha asegurado que no se ha probado que el participase en la gestión del local que es propiedad de su padre.

"Mi representado no figuraba ni como apoderado. Su nombre no sale en ningún acta ni en ningún sitio. Ni una sóla chica de las interrogadas dijo conocer a mi defendido", ha dicho el letrado.

La fiscal por su parte ha considerado probada y acreditada la conducta reiterada de no dar de alta a las trabajadoras, y ha indicado que "como mucho era una o dos personas las que lo estaban". Ha recordado además que en algún caso incluso tienen mujeres trabajando sin permiso de trabajo o residencia por lo que ha mantenido las peticiones de condena para los tres acusados. El juicio ha quedado visto para sentencia.