Aparicio advierte de que la UE tal vez obligue a licitar el bonotaxi y abrirlo a operadores como Cabiby

Publicado 03/12/2017 12:24:39CET

GIJÓN, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Gijón, Estaban Aparicio (Foro), ha asegurado, en declaraciones a Europa Press, que se está negociando la Ordenanza Municipal del taxi, el taxi rural y el bonotaxi, a lo que ha advertido de que en este último caso la Legislación europea podría obligar a licitar el servicio, dando lugar a que puedan optar otros operadores como Cabify o Uber.

En este sentido, ha apuntado que en su opinión y la del secretario municipal, no sería necesario sacar este servicio a licitación, pero por parte de Intervención del Estado se cree que debe salir a libre concurrencia. En este caso, habría que ver si el servicio es solo para taxi o la normativa europea obliga a abrirlo a otros operadores.

Pese a ello, ha recalcado que en Asturias y Gijon no funcionan aún estos operadores. De hecho, cree que el Principado, al igual que el Ayuntamiento, no está muy por la labor de otorgar licencias de este tipo, especialmente si el servicio de taxi en la ciudad está cubierto. Es por ello, que se ha mostrado convencido de que las licencias que autorice el Principado serán "por imperativo legal".

En todo caso, ha apuntado que el presupuesto es el que hay. Ha apuntado, no obstante, que se diseñó desde el área municipal de Tráfico un sistema similar al del bonotaxi de Oviedo. A su parecer, es "un poco primitivo", aunque ha añadido que si funciona y no les acarrea muchos problemas lo darían por válido.

Pese a ello, ha incidido en que no se puede imponer por parte del Ayuntamiento un sistema ni tampoco por parte de los taxistas. Habría que ver, eso sí, si se hace vía subvención a las personas con derecho al bono, como propone el Ayuntamiento, o bien aplicando la tarifa "pura y dura" como pretenden los taxistas.

En cuanto al taxi rural, ha indicado que están abiertos a la gestión mediante las propias centralitas de los taxistas. Ha añadido, eso sí, que hay 35.000 euros como limitación presupuestaria, cantidad similar a la del bonotaxi.

Asimismo, ha apuntado que existen diferencias en cuanto a la retribución del servicio rural, a lo que ha enfatizado que si sale más caro que poner un autobús no tiene mucho sentido su puesta en marcha.

Ha recordado, además, que en el mandato anterior se había propuesto un punto de recogida y llegada y una limitación de viajes. Sin embargo, ahora el Ayuntamiento pretende que se puedan recoger lo más cerca posible de los domicilios. Ha recordado que había proyectada una experiencia piloto en Baldornón y Ruedes.

Ha incidido en que en esta última parroquia vive un centenar de personas, la mayoría de edad avanzada, por lo que si se les hacer caminar varios kilómetros para llegar al punto de recogida podría dar lugar a un "fracaso" del servicio, ya que les saldría a más cuenta pedir un taxi normal que les recoja en casa. "No podemos obligar a hacer el servicio en determinadas condiciones", ha reconocido.