Asturias es atravesada por una importante falla, la de Ventaniella, de más de 400 kilómetros

Investigadores del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo
UNIVERSIDAD DE OVIEDO
Publicado 22/03/2018 12:34:04CET

OVIEDO, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

Asturias es atravesada en su sector centro-oriental por una importante falla, la de Ventaniella, de más de 400 kilómetros de longitud, que nace frente a la costa occidental asturiana y llega hasta la Cuenca del Duero. Asociados a esta falla, se generan terremotos en dos sectores principales: en el mar, al noroeste de Avilés y en el sector situado entre Campo de Caso y Riaño, en la zona donde la falla atraviesa la cordillera Cantábrica.

Esta actividad sísmica apenas había sido estudiada hasta el momento. Entre 2015 y 2017, tres investigadores del Grupo Geocantábrica y una investigadora del proyecto Misterios, del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, pusieron en marcha una red sísmica compuesta por 10 sismógrafos ubicados en Asturias y León, destinados a registrar la microsismicidad que se genera en el sector situado en la zona en que la falla atraviesa la cordillera Cantábrica. Los resultados se han publican en el 'Bulletin of the Seismological Society of America'.

Durante dicho periodo, se registraron 45 terremotos generados por la falla, todos ellos de magnitud inferior a 2 en la escala de Ritcher y cuyo foco se sitúa entre 9 y 18 kilómetros de profundidad (a esa profundidad y con esa magnitud no son percibidos por la población).

El personal investigador interpreta la distribución de los terremotos en profundidad como el resultado de una intersección entre una nueva rama de la falla de Ventaniella con la falla de León, intersección que coincide con el concejo asturiano de Campo de Caso.

La falla de Ventaniella se encuentra a una profunda de unos 20 kilómetros. Nace frente a las costas de Ribadeo, unos 150 kilómetros mar adentro, pasa por Avilés, Nava, Campo de Caso, Embalse de Riaño y atraviesa el norte de León y Palencia. Hasta el momento no se sabía que esta rama de la falla de Ventaniella fuera sismogénica ni tan profunda.

El equipo investigador estuvo integrado por Carlos López-Fernández, Gabriela Fernández-Viejo, Javier Olona y Sergio Llana-Fúnez.