La Audiencia acoge el juicio contra el acusado de matar con una escopeta a su mujer en Gijón en 2010

Actualizado 24/11/2011 16:01:13 CET

GIJÓN, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias con sede en Gijón acogerá a partir del día 29 el juicio contra el vecino de Gijón, L.M.C., acusado de matar a tiros a su mujer, María Isabel González Pereira, de 58 años, en el domicilio de ambos en Gijón, en 2010. El Ministerio Público solicita 25 años de cárcel para el imputado por un delito de asesinato con el agravante de parentesco, así como el pago de una indemnización de 30.000 euros a cada uno de los dos hijos de la pareja.

Por su parte, la acusación particular iguala la pena de cárcel de la Fiscalía pero eleva el valor de las indemnizaciones a 100.000 euros para cada hijo. El abogado de la defensa, por su lado, califica los hechos de homicidio y no de asesinato, al considerar que el acusado sufrió un episodio de obcecación, por lo que pide la pena mínima que se le pueda imponer.

Según el escrito de calificación remitido por la Fiscalía, el acusado estaba con un contrato de relevo próximo a la jubilación. Desde que se inició esta situación laboral, su conducta cambió y la relación matrimonial se había deteriorado. El hombre mantenía una actitud "controladora" con su esposa y constantes discusiones. Todo ello había motivado que desde principios de abril de este año la mujer le manifestara su intención de divorciarse.

La situación era tal que desde el 16 de ese mes de abril, la mujer se negaba a hacerle la comida ni a arreglarle la ropa. Cuatro días después, sobre las 9.20 horas, la esposa se estaba preparando para ir a trabajar y al ir al servicio desnuda de cintura para arriba, el imputado intentó besarla, a lo que ella se negó.

Fue entonces cuando el acusado, "espontánea e inesperadamente", cogió una escopeta del armario del salón que tenía allí guardada y varios cartuchos, de los que cargó dos en el arma. El hombre esperó a la mujer a la salida del baño y, al salir esta, la encañonó con el arma, a lo que ella colocó la mano izquierda extendida por la palma delante del arma a corta distancia.

El acusado igualmente le disparó, alcanzándole la mano, con la consiguiente pérdida de dos dedos y causándole lesiones graves. La mujer, con una importante pérdida de sangre, abrió una ventana de una habitación contigua y posteriormente se dirigió a la puerta de salida con el propósito de huir.

No obstante, cuando se encontraba a la altura de la puerta, la víctima recibió un segundo disparo en la cara externa del codo izquierdo que le sale por la cara interna. La mujer consiguió, pese a ello, salir al rellano de la escalera, donde pidió auxilia a sus vecinos e intentó subir de rodillas por la escalera.

El imputado salió detrás de ella y efectuó un tercer disparo, que le alcanzó en la espalda, lo que le produjo "un shock hemorrágico por hemorragia interna y externa y consiguientemente la muerte". En el momento de la detención, poco después de los hechos, el procesado llegó a insultar a la víctima ante un policía, al que indicó que la mujer le ponía los cuernos y le había vaciado la cartilla.