El conductor de Montecerrao reconoce que consumió alcohol, pero dice que estaba "bien para conducir"

Actualizado 29/09/2010 17:12:32 CET

Los agentes consideran que el accidente era "totalmente evitable"

OVIEDO, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El conductor acusado de matar a una mujer de 41 años y herir a su hijo de cuatro en Montecerrao (Oviedo) en 2007 ha reconocido que el día del atropello había comido con vino y tomado una cerveza, pero ha señalado que "estaba bien para conducir". Según la Fiscalía, el acusado presentó una tasa de 0,52 miligramos por litro espirado en la prueba de la alcoholemia.

La primera sesión de la vista se ha celebrado este miércoles en la sala de lo Penal número 3 de Oviedo, después de que fuese aplazado el pasado mes de enero por la incomparecencia de un testigo. El juicio se reanudará el próximo 15 de octubre con las declaraciones del conductor de nacionalidad alemana que presenció el accidente y de la agente de la Policía Local que percibió signos de intoxicación etílica en el acusado.

La fiscal especial en materia de Tráfico, Adoración Peñín, solicita para él la pena de tres años de prisión. Por su parte, la acusación particular, ejercida por el letrado Miguel Ruiz, eleva la pena a cuatro años de cárcel por un delito de homicidio por imprudencia, mientras que la defensa del conductor solicita la libre absolución y asegura que "el acusado lamenta el trágico accidente".

En la vista han declarado, además, el conductor del turismo, un Seat Ibiza, contra el que impactó el acusado; la propietaria del mismo; el director gerente de la empresa propietaria del vehículo que protagonizó el atropello y varios agentes de la Policía Local, que participaron en la detención del acusado, en la redacción del atestado y en la práctica de las pruebas de alcoholemia.

Varios de éstos han coincidido al señalar que "el accidente era totalmente evitable", ya que la vía tiene un ancho suficiente, buena visibilidad y no había otros vehículos estacionados en la calzada. Además, han destacado que el acusado se mostró "educado, cooperador y tenía un equilibrio normal", si bien estaba "abatido" y "balbuceaba".

Por su parte, el conductor del turismo en el que viajaba el menor herido ha manifestado que el coche del acusado subía a una velocidad "alta", que podría alcanzar los 100 kilómetros por hora, según su percepción. "No puedo asegurar que estuviera bebido; le increpé y se retiró a un portal asustado", ha dicho del imputado.

Según el relato del Ministerio Fiscal, los hechos ocurrieron sobre las 19.00 horas del día 28 de noviembre de 2007 cuando el acusado conducía por las calles de Oviedo con el vehículo de la empresa.

Peñín sostiene que el procesado conducía a velocidad "excesiva, sin prestar la mínima atención a la circulación y con sus facultades físicas y psíquicas alteradas y mermadas por la ingestión de bebidas alcohólicas" por la calle Piloña, en un tramo "seco, recto, con perfecta visibilidad y suficientemente iluminado".

Según la fiscal, el acusado, que circulaba por el carril izquierdo, giró hacia el carril derecho con un volantazo brusco y sin justificación a la altura del número 6 y colisionó contra un vehículo, cuyo conductor había detenido el coche, con los intermitentes de advertencia puestos, para facilitar que se bajara un menor que se encontraba en la calzada cogido de la mano de su madre. En ese momento ambos fueron arrollados por el turismo.

MADRE DE TRES HIJOS

Como consecuencia del atropello, la mujer sufrió lesiones que le provocaron el fallecimiento. La víctima estaba casada y tenía tres hijos de cinco, cuatro y tres años, cuando ocurrió el suceso.

Por su parte, el menor sufrió policontusiones, contusión torácica leve y fractura de diáfasis femoral izquierda por los que precisó 22 días de hospitalización. Además, tardó en curar 360 días y le resta una dismetría entre ambas extremidades inferiores que le exige llevar un alza de un centímetro en el calzado, sin que pueda precisarse si en el futuro esto se compensará con el crecimiento o bien le provocará problemas de alteración en la marcha.

Tras el accidente, los agentes de la Policía al observar que el acusado presentaba movimientos torpes, lentitud de reflejos, olor a alcohol en el aliento y habla pastosa, le realizaron la prueba de alcoholemia resultando a las 20.19 horas una proporción de 0,51 miligramos por litro espirado y a las 20.45 horas una proporción de 0,52 miligramos. El acusado no deseó realizar análisis médicos de contraste.

INDEMNIZACIONES

Además de la pena de prisión, la fiscal solicita para el procesado la prohibición de conducir vehículos a motor y ciclomotores durante seis años. En concepto de responsabilidad civil, el acusado deberá indemnizar al marido de la víctima con 125.805 euros por perjuicios y daño moral por el fallecimiento de su esposa.

Asimismo, deberá indemnizar también al menor herido con 25.000 euros por las lesiones, secuelas y perjuicios y en 52.420 euros por perjuicios y daños moral por el fallecimiento de su madre. Esta misma cantidad deberá ser abonada a los otros dos hijos por la misma causa. Además, el procesado deberá indemnizar al padre de la víctima con 10.485 euros.

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