Cs pide en Gijón estudiar la elaboración de un censo de ADN para terminar con las heces de perro en vías pública

Perro y su amo
ASPAD - Archivo
Publicado 18/03/2018 11:35:14CET

OVIEDO/GIJÓN, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del grupo municipal de Ciudadanos, José Carlos Fernández solicitará en la próxima Comisión de Medio Ambiente que se elabore un estudio sobre la viabilidad de implantar en Gijón un registro de ADN de los perros para favorecer la identificación de los propietarios que no recogen los excrementos de sus mascotas en la vía pública, una medida que ya se ha implantado con cierto éxito en varias ciudades de nuestro país como Zaragoza, Valencia o Málaga.

Sarasola ha recordado que precisamente la presencia de excrementos caninos en nuestros jardines, parques y calles es una de las quejas más recurrentes que se reciben en el Ayuntamiento.

"Supone un comportamiento incívico grave de una minoría de las personas que tienen mascota que daña seriamente la imagen de la inmensa mayoría que sí que cumplen con sus obligaciones ciudadanas y genera un importante problema tanto de limpieza como de salud pública", se lamentó Sarasola.

Sin embargo, las medidas puestas hasta ahora en marcha como las campañas de sensibilización o las multas no parecen tener el resultado deseado. Puso el ejemplo de las pocas sanciones que se producen por este hecho, "ya que para poder ser sancionado tiene que ser un agente de la policía testigo directo del mismo", explicó.

"Por eso, creemos necesario estudiar otras medidas como la posibilidad, tal y como ya se hace en otras ciudades, de exigir que todas las mascotas tengan un registro con su ADN para identificar sus excrementos", señaló Sarasola considerando además que resultaría interesante contactar con alguno de los Ayuntamientos que la han desarrollado para evaluar su efectividad, su coste, que podría ser sufragado con las multas impuestas, y para aclarar las dudas que algunos colectivos han expresado sobre el mismo.

Para Ciudadanos esta medida tendrá, además, un importante efecto disuasorio. "El dueño que hasta ahora se comporta incívicamente será consciente que puede ser identificado y sancionado por lo que es más que probable que empiece a recoger los excrementos", añadió.

Por último, ha señalado que este registro de ADN también puede contribuir a proteger a los perros del maltrato e identificar los posibles abandonos.