Fernández llama a no resignarse ante la crisis

Actualizado 17/12/2013 20:59:40 CET

OVIEDO, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Principado, el socialista Javier Fernández, ha pedido este viernes a los asturianos que no se resignen ante la "fortísima crisis" que encaramos. Lo ha hecho en presencia de los galardonados con las medallas de Asturias de este 2013.

"No sé si percibís, como yo, que esa palabra, sí, el término crisis- empieza a devaluarse y, con ella, el significado que la acompaña. Quizá empecemos a tener la sensación de que está quedando atrás, como una pesadilla que se diluye poco a poco, rasgándose en jirones de recuerdos hasta desaparecer. O tal vez simplemente nos estamos acostumbrando a malvivir con ella en una suerte de mansa resignación", ha dicho Fernández.

Fernández se ha pronunciado así durante su intervención tras entregar las seis medallas de plata concedidas por el Gobierno del Principado para 2013. Los distinguidos este año con las medallas de plata han sido los vecinos del valle de La Zoreda, la escritora Carmen Gómez Ojea, la entidad Bomberos de Asturias, la Fundación Vinjoy, Talleres Zitrón, y los Impulsores del cambio hacia un nuevo modelo hospitalario y de formación post-grado que representó el Hospital General de Asturias. En esta ocasión el Ejecutivo asturiano decidió dejar desierta la concesión de la Medalla de Oro de Asturias.

El presidente asturiano ha ido elogiando uno a uno los méritos de cada uno de los galardonados por los que a su juicio son "más que merecedores" de esta distinción y ha destacado que "el coraje para afrontar la realidad, arriesgarse y vencer la resignación es el ejemplo común de todos estos galardonados", unas virtudes que a su juicio son las que "deben acompañarnos siempre a todos los asturianos".

Javier Fernández ha destacado que, aunque está bien que en un día como hoy se haga patria y se señalen los hitos de nuestro rumbo común en la historia, Asturias "es también una patria cívica, edificada día a día por hombres y mujeres que no pretenden otro premio que hacer bien, lo mejor posible, su trabajo".

"No se crecen en la grandilocuencia ni en más vanidades que la satisfacción de la labor bien hecha, si es que a eso lo podemos llamar vanidad. Ese empeño cotidiano es el que, al fin y al cabo, nutre, da vida a una sociedad", ha dicho Fernández, que ha añadido que todos los galardonados comparten esa virtud "tan poco reconocida".