Médicos de familia piden desfibriladores en estadios de fútbol y centros comerciales para atender paradas cardiacas

Actualizado 25/01/2006 19:12:41 CET

La Sociedad Española de Medicina General pone en marcha un 'Plan Salvavidas' que se pondrá en marcha, entre otras CC.AA, en Asturias

OVIEDO/MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina General (SEMG) considera necesaria la presencia de desfibriladores semiautomáticos en lugares con una afluencia masiva de público, como estadios de fútbol o grandes centros comerciales, para poder atender a personas que sufran paradas cardiacas. El 'Plan Salvavidas' se desarrollará en una primera fase con la formación de monitores en Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía, Galicia, Castilla y León, Asturias, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, y posteriormente, a partir de primavera, se pondrá en marcha en distintos ayuntamientos.

Así lo puso de manifiesto hoy el doctor Miguel Angel Díaz durante la presentación del 'Plan Salvavidas', un proyecto que pretende enseñar las técnicas del soporte vital básico a la población en general, para poder ayudar en un primer momento a personas con paradas cardiorrespiratorias hasta la llegada de personal sanitario.

Según comentó el doctor Díaz, tendría que haber desfibriladores semiautomáticos "por ley" en superficies por donde pasen más de 50.000 personas al año o donde se haya producido una muerte súbita en menos de dos años. Ello requeriría, en su opinión, gente que sepa utilizar estos aparatos, ya que en la actualidad sólo pueden ser usados por equipos médicos, pero "podría hacerlo cualquier persona entrenada", subrayó.

En este sentido, indicó que en Estados Unidos está permitido el uso de desfibriladores en hogares en los que hay pacientes con problemas cardiacos y en muchos lugares públicos. Así, por ejemplo, explicó que se hizo un estudio en los casinos de Las Vegas, según el cual se demostró que si se aplican desfibriladores en menos de 3 minutos desde que se produce la parada cardiaca, la supervivencia aumenta un 73%, y si se hace en menos de 5 minutos, se incrementa en un 50%.

Por ello, el doctor Díaz insistió en que el Estado tiene capacidad de legislar e implantar el uso de desfibriladores en lugares públicos, así como las comunidades autónomas, algunas de las cuales, como Andalucía, Galicia, Canarias o la Comunidad Valenciana, ya permiten su uso por parte de policías o guardias civiles formados para ello.

No obstante, el vicepresidente de la SEMG, Antonio Fernández-Pro, afirmó que "aún queda mucho camino por andar", y por ello han puesto en marcha previamente el 'Plan Salvavidas', para enseñar soporte vital básico a la población en general.

EL 95% DE ESPAÑOLES DESCONOCE QUÉ HACER.

Según el doctor Fernández-Pro, menos del 5% de los españoles (incluyendo personal sanitario) sabe qué hay que hacer ante una parada cardiaca, evento que causa más muertes que los accidentes. A este respecto, dijo que en España se produce una parada cardiaca por cada mil habitantes y año (el 80% fuera del entorno hospitalario), y tan sólo una cuarta parte se atiende inicialmente de manera correcta.

Esta situación podría cambiar, según la SEMG, ya que más del 50% de estas paradas es presenciado por alguna persona, que habitualmente suele ponerse nerviosa, sin saber qué hacer hasta la llegada de personal sanitario.

El doctor Fernández-Pro aseguró que los cuatro o cinco primeros minutos resultan decisivos para poder salvar la vida de esa persona, y si se práctican técnicas de reanimación hasta la llegada de equipos médicos con desfibriladores puede aumentar la supervivencia en un 40% ó 50% de los casos.

El 'Plan Salvavidas', que nace tras una experiencia piloto llevada a cabo en el Hospital de Poniente de El Ejido (Almería), se desarrollará en una primera fase con la formación de monitores en Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía, Galicia, Castilla y León, Asturias, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, y posteriormente, a partir de primavera, se pondrá en marcha en distintos ayuntamientos.

Aunque va dirigido a la población en general, los primeros beneficiados serán aquellas personas que tienen más posibilidades de presenciar una parada cardiaca, como familiares de enfermos, policías, bomberos, profesorado de centros educativos, alumnos de institutos y personas que trabajen en centros públicos.