Los menores asturianos tienen un estado de salud y una calidad de vida superior a la media nacional

Los juguetes tienen una gran importancia en el desarrollo del niño.
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Publicado 27/03/2018 17:48:26CET

OVIEDO, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

La infancia asturiana disfruta en su inmensa mayoría de muy buen estado de salud y una alta calidad de vida en relación a la salud, superior a la media nacional y muy por encima de la de los países europeos, según la Segunda Encuesta de Salud Infantil para Asturias elaborada durante 2017.

Según ha señalado el Principado a través de nota de prensa, los resultados ratifican las principales conclusiones de la primera, realizada en 2009: la valoración general de la salud de la infancia es buena o muy buena, aunque condicionada por factores culturales, sociales, económicos y educativos además de los propiamente biológicos.

"De ahí que la situación más favorable, tanto en términos de estado de salud como de estilos de vida, esté relacionada directamente con un nivel educativo más alto en los padres o madres, en los hábitats y en la clase social", han indicado.

La gran mayoría de los padres y madres encuestados, el 94% de las respuestas, considera que la salud de sus hijos es buena o muy buena. Frente a ellos, un 5% la considera regular y menos de un 1%, mala o muy mala. Son tasas equivalentes a las de la encuesta anterior. El porcentaje de progenitores que considera muy bueno el estado de salud de sus descendientes es superior en el caso de las niñas (61,8%) frente a los niños (57,5%).

Un 71% de los menores no presenta enfermedad crónica alguna. Entre el 29% restante, la más frecuente es el asma (9,5%), por delante de las alergia (8%), los problemas en la piel (6%), la amigdalitis o la otitis de repetición. Uno de cada 300 menores tiene diabetes mellitas y un 1,2% ansiedad o depresión. Estas patologías se detectan más entre los 11 y los 15 años y están claramente relacionadas con determinantes sociales de las familias.

Los valores generales de calidad de vida en relación a la salud están muy bien tanto en el ámbito español como en los países del entorno europeo. Un 4% de los encuestados refiere problemas de bienestar físico. Muy por detrás están los que hacen referencia al estado anímico y emociones como tristeza o soledad, que no llegan al 1%. Los valores promedio son superiores a 86%, un 2% mejores a los detectados en la última encuesta nacional de salud.

La calidad de vida relacionada con la salud de la población infantil -en la que se miden parámetros como el bienestar físico, emociones, conducta prosocial, dolor y actitud en la escuela- ha aumentado en Asturias un 10% y es mejor en un 2,5% que la media europea, según los criterios utilizados por el Eurobarómetro en sus encuestas de 2009 y de 2017.

CONDUCTAS Y COMPORTAMIENTOS

Los menores asturianos dedican menos de dos días a la semana y alrededor de 1,5 horas diarias a actividades deportivas fuera del ámbito escolar. Las actividades extraescolares diferentes al deporte se concentran de media en 1,1 días a la semana y suponen 1,4 horas diarias de dedicación. Ven la televisión todos los días y lo hacen una media de 1,3 horas diarias de lunes a viernes y casi dos horas diarias en los fines de semana (1,9 horas).

Casi todos, salvo los de muy corta edad, utilizan móvil, tabletas u otras herramientas de este tipo un promedio de dos días a la semana y 2,3 horas diarias en los días laborales. Un promedio de un día a la semana y una hora diaria los dedican a videojuegos o navegar por internet.

Han sufrido alguna agresión en el último año un 2,7% de los menores (un 1% física y un 1,8% psicológica). El porcentaje es más alto en los niños que en las niñas.

ALIMENTACIÓN

Según la relación talla-peso que se conoce como índice de masa corporal (IMC), un 8,4% de los menores está en sobrepeso y un 9,9% en obesidad. Un 18,3% tiene, por lo tanto, un peso por encima de lo aconsejado. La cifra es más alta en niños (20,9%) que en niñas (15,6%) y también lo es en edades más pequeñas que cerca de la adolescencia.

Hay muy pocos menores que no desayunan. Sólo un 30% lo hace con fruta o zumo natural. Un 80% consume bollería o galletas en el desayuno frente a un 4% que consume huevos, queso o jamón. En cuanto al consumo de fruta fresca, sólo un 67% la come a diario. El promedio de piezas al día es escasa, de modo que muy pocos alcanzan el consumo recomendado. Un 3% nunca o casi nunca come fruta fresca.

La encuesta pone de manifiesto también un alto consumo de carne y de embutidos. El 85% de los menores consume carne al menos tres veces por semana frente a un 3% que no la toma nunca. Son pocos, un 30%, los que consumen verduras u hortalizas diariamente y solo un 62% lo hace al menos tres veces por semana.

Al alta hospitalaria recibían lactancia materna exclusiva un 56% de bebés. Esa proporción es más frecuente entre los niños más pequeños de la muestra.

HÁBITOS

Un 2% de los menores ha fumado ya y un 4,8% del total ha consumido alcohol alguna vez entre los 11 y los 14 años. Frente a los datos de la encuesta anterior, en la que uno de cada tres niños estaba expuesto al humo en su domicilio, actualmente apenas un 2% está expuesto más de una hora al día en lugares cerrados.