Plácido Arango amplía su donación al Museo de Bellas Artes con una nueva obra de José Antolínez

Publicado 04/12/2017 14:23:11CET

OVIEDO, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Gobierno del Museo de Bellas Artes de Asturias en su reunión de este lunes ha aprobado la donación de una nueva obra del pintor José Antolínez por parte del empresario y coleccionista Plácido Arango Arias, que se suma a las treinta y dos piezas ya entregadas este mismo año.

José Antolínez (Madrid, 1635-1675) es un importante pintor de la escuela barroca madrileña. Su trabajo, interrumpido por una muerte precoz, se inscribe dentro del llamado pleno barroco y su actividad se desarrolló en Madrid principalmente en el tercer cuarto del siglo XVII. Discípulo de Francisco Rizi, su pintura está influenciada por la obra de Tiziano, Rubens (ambos presentes en la exposición permanente) y también por Van Dyck.

El cuadro que ahora ingresa en el Museo responde a los rasgos más característicos de sus telas, donde se plasma su preocupación por lograr entonaciones brillantes además de un característico sentido del movimiento con que dota a sus figuras, habitualmente al servicio de composiciones religiosas, entre las que sobresale el asunto de la Inmaculada Concepción.

Aparte de esta temática al servicio de la renovada fe contrarreformista, J. Antolínez llegó a realizar retratos e incluso pinturas de asunto mitológico y hasta escenas de género y algún paisaje, lamentablemente desaparecido.

La obra de la Colección Arango aborda un argumento que trató en numerosas ocasiones y que acabaría por identificarle. Como en otros casos, el resultado está impregnado de su característica elegancia visible en la representación de sus figuras, así como por su delicadeza. Es, pues, una magnífica pintura que encarna perfectamente el espíritu propio de la religiosidad barroca además de representar un dogma entonces en pleno auge y que adquiere un peso específico en el Imperio Español, del que la Inmaculada Concepción es protectora a partir de 1644.

El lienzo de José Antolínez se une a otros seis espléndidos cuadros del siglo XVII donados por Plácido Arango y que ejecutados respectivamente por Rodrigo de Villandrando, Alejandro de Loarte, Jerónimo Jacinto Espinosa, Francisco Gutiérrez, Juan de Valdés Leal y Claudio Coello, completan cualitativamente la colección ya existente.

Así, el fondo procedente de Plácido Arango contribuirá a reafirmar al Museo de Bellas Artes de Asturias como la mejor colección de pintura barroca madrileña existente fuera del Prado.