¿Por qué el Reino de Asturias pasó a ser de León?

Santuario de Covadonga
EUROPA PRESS
Publicado 04/02/2018 10:59:39CET

OVIEDO/LEÓN, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

En el año 910, el rey de Asturias Alfonso III el Magno se veía obligado a abdicar la corona y repartir su reino entre sus tres hijos. El mayor de ellos, García, recibió León, lo que supuso el nacimiento de este reino.

Un año antes del ascenso al trono de García, su padre descubrió una conspiración en la que estaban implicados sus hijos y su esposa con el apoyo del conde castellano Munio Núñez, que muchos historiadores consideran su suegro, si bien Manuel Carriedo opina que la mujer de García, Muniadona, era en realidad hija de Nuño Ordóñez, hermano de Alfonso III.

Como reacción a la conjura, Alfonso III ordenó el encierro de su primogénito en el castillo de Gauzón (Asturias), pero al poco tiempo el monarca se vio obligado a abdicar y repartir sus dominios entre sus vástagos, tras lo que con el permiso de éstos encabezó una campaña militar contra los musulmanes a cuyo regreso encontró la muerte en Zamora el mismo año de su renuncia como soberano.

En el reparto, el infante Fruela se quedó con Asturias; el infante Ordoño, con Galicia, y García, con León, que pasaba a convertirse en reino, siendo además preeminente sobre los otros dos, los cuales pasaron a prestarle una suerte de vasallaje, a pesar de lo cual la relación entre los hermanos fue complicada.

Al igual que hiciera su padre, en el año 911 García I se puso al frente de sus tropas para invadir el territorio musulmán. Las crónicas de la época refieren que el rey regresó a León a través del puerto de El Tiemblo, lo que lleva a pensar que penetró en campo enemigo por tierras toledanas o talaveranas.

REPOBLACIONES

En el valle del Duero, por su parte, dirigió la repoblación de diversas ciudades que aseguraran el control cristiano sobre este río. Así, los Anales Castellanos Primeros reflejan que en 912 su suegro repobló Roa (Burgos), mientras Gonzalo Téllez hizo lo propio con Osma (Soria) y Gonzalo Fernández de Burgos, con Haza y Clunia (Burgos) y con San Esteban de Gormaz (Soria). Ese mismo año perdería a su madre, Jimena de Asturias.

Este rey falleció en Zamora en 914, sólo cuatro años después de subir al trono, y su cadáver se trasladó a Asturias, donde fue enterrado en el panteón real de la capilla de Nuestra Señora del Rey Casto de la Catedral de Oviedo.

Al carecer de descendencia, García I fue sucedido por su hermano Ordoño II, que unió esta corona a la que ya ostentaba de Galicia, para diez años más tardes, morir y legar el trono a Fruela, el tercero de los infantes que se repartieron los dominios de Alfonso III. De esta forma, el antiguo reino de Asturias volvía a estar unido, pero ya con León como capital, por lo que pasaría a ser conocido así.