La residencia de mayores de la Cocina Económica, ya abierta, no encuentra usuarios

Luis Torres, presidente de la cocina económica y la consejera Pilar Varela
EUROPA PRESS
Actualizado 19/12/2016 13:33:05 CET

Varela lo atribuye al bajo nivel de dependencia y la institución benéfica a un problema de difusión de la iniciativa

GIJÓN, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Gijonesa de la Caridad -Cocina Económica--, Luis Torres, ha lamentado este lunes que la residencia de mayores abierta este otoño en Somió no cuente con usuarios aún, al no encontrar personas que cumplan con los requisitos exigidos o que estén interesados en la iniciativa.

Así lo indicado en respuesta a los medios de comunicación, acompañado de la consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela, antes de la visita de estas a las instalaciones de la Cocina Económica.

Torres ha especificado que tienen media docena de personas seleccionadas, aunque por ser fechas navideñas sus familias prefieren esperar a enero. "Llevamos tres meses esperando clientes", ha insistido, para indicar después que hay 62 plazas disponibles, aunque se podría aumentar a 80.

Una cuestión que ha atribuido a que quizás no ha sabido transmitir bien y llegar a los potenciales usuarios. "Está abierta y con el personal esperando", ha apuntado, a lo que ha añadido que con uno ya les basta para empezar. Los usuarios deben ser válidos o como mucho tener un nivel uno de dependencia.

Sobre esta cuestión, la consejera ha opinado que el problema de la falta de usuarios puede deberse al bajo nivel de dependencia que se pide, ya que, normalmente, el recurso de una residencia suele solicitarse para personas con nivel de dependencia dos o tres.

Asimismo, ha resaltado que se trata de un proyecto "superinteresante" y ha augurado que el que ahora no arranque con muchos usuarios no significa que no se vaya a llenar a futuro. "Bienvenido sea que haya un recurso más", ha indicado.

Ha incidido, asimismo, en que Gijón, y Asturias, trabajan muy bien en red y ha destacado que históricamente hayan sabido canalizar la solidaridad. Ha elogiado, en este caso, la labor de la Cocina Económica, a la que subvencionan desde el Principado cada año con 22.000 euros y que ofrece ayuda a un número importante de personas.

Sobre esto último, Torres ha preciado que se dan unos 500 servicios diarios, entre desayunas, comidas y cenas para unas 300 o 330 personas. Asimismo, ha apuntado que en 2015 se batió la cifra récord de 171.000 servicios, mientras que se prevé cerrar 2016 con un dos por ciento menos, unas 3.000 menos.

Ha matizado, además, que al margen de las comidas ofrecen otros servicios como alojamientos de media estancia (19), por un tiempo de seis u ocho meses con un itinerario de inserción social, así como talleres y apoyo a las personas que lo necesitan. La Cocina Económica, asimismo, dispone de 130 voluntarios y 1.460 socios. "Lo menos importantes es la cocina", ha remarcado Torres, que ha resaltado que lo que se busca es la autonomía de las personas. "Hay más cosas que solo la pobreza", ha sostenido.