El único detenido por la muerte violenta de Patricia Fernández niega los hechos

 

El único detenido por la muerte violenta de Patricia Fernández niega los hechos

Actualizado 15/11/2010 15:38:00 CET

OVIEDO, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

Celso M.B., de 33 años, único detenido por la muerte violenta en marzo de 2008 de la joven langreana Patricia Fernández Guzmán, ha negado este lunes haberla golpeado y matado y ha asegurado que el último encuentro íntimo entre ambos se produjo en noviembre de 2007.

En la primera sesión del juicio con jurado que se ha celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, el acusado ha declarado que tras un breve encuentro entre ambos en la peluquería de ésta, él estuvo haciendo gestiones y aproximadamente a la hora del crimen se fue sólo a dar una vuelta durante una hora y media porque sufría depresión, como consecuencia de la muerte de su padre.

La fiscalía pide para el único imputado una condena de 15 años por un delito de homicidio, mientras que la acusación eleva la pena a 25 años por un delito de asesinato, al estimar que concurren las agravantes de alevosía y aprovechamiento de la circunstancia de lugar.

Además de la pena de privación de libertad, el Ministerio Público solicita su inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, el abono de las costas derivadas del juicio y, en concepto de responsabilidad civil, que indemnice a los padres de la fallecida con la cantidad de 160.000 euros, y a su hermano, menor de edad, con la cantidad de 60.000 euros por los perjuicios y daños morales, con los correspondientes intereses legales.

En los primeros minutos de la vista, la acusación particular ha llamado la atención sobre la ausencia de coartada, en un relato en el que "no coinciden las horas", y sobre los 300 euros que los agentes incautaron al acusado en el momento de su detención, y que la joven llevaba encima al término de su jornada laboral.

Por su parte, el abogado defensor, José Carlos Botas, ha recordado que el fiscal apoyó la primera petición de libertad para el acusado, apoyada por la jueza instructora de Langreo, bajo una fianza de 4.000 euros.

"NI UNA SOLA PRUEBA"

Antes de la declaración de su representado, la defensa ha insistido en su inocencia y ha recordado que, de acuerdo a la jurisprudencia, no tener controlada la coartada no es sinónimo de culpabilidad. Además, ha defendido que era imposible realizar ese "deplorable trabajo" sin dejar "una sola prueba en las inmediaciones, ni en su vestimenta".

Respecto a los supuestos antecedentes penales, ha reconocido que Celso está imputado por dos delitos de estafa en Gijón y Langreo, mientras que fue absuelto de otro de violencia de género sobre su ex novia.

A preguntas del Ministerio Público, Celso ha reconocido que mantenía con la víctima una relación "de amistad" con encuentros sexuales "esporádicos" en su vehículo. Ha relatado que la tarde de autos, la joven le llamó al móvil asegurando que tenía que hablar con él de "una cosa seria", por lo que él se desplazó en su coche a la peluquería, donde estuvo apenas diez minutos, en presencia de otras personas.

Posteriormente, siempre según su declaración, pasó por una tienda de automóviles y se fue a El Entrego, a hablar con los responsables de una empresa de préstamos. Tras abandonar el negocio, regresó a Sama de Langreo y alrededor de las 7.30 horas se fue "a dar una vuelta" sólo, durante aproximadamente una hora y media.

Tras ello, fue a una gasolinera donde estuvo lavando el coche desde las 8.45 horas aproximadamente hasta las 10 menos 10, cuando, tras preguntar por Patricia en una cafetería de la localidad, regresó a casa.

El joven, que no ha querido responder a las preguntas de la acusación particular, ha negado, a preguntas de la acusación pública, haber adquirido bolsas de gasolina en una estación de El Entrego, así como haber recogido, golpeado o quemado a la joven. "Nunca", ha sentenciado.

En el interrogatorio de su abogado ha añadido además que en el mes de febrero había recogido a Patricia en una parada de autobús, cuando ésta venía de ver a un amigo y ha indicado que la encontraba "nerviosa".

La acusación particular ha pedido explicaciones sobre la mezcla de perfiles genéticos hallados en una gamuza y en unos guantes que fueron hallados en su vehículo y que, según el escrito de acusación, "hay seis posibilidades entre seis mil millones de que no sean de ellos".

El juicio, ante un jurado integrado por seis hombres y tres mujeres, está previsto que se desarrolle en un total de siete sesiones. Por el momento, mañana se escucharán las declaraciones de testigos y peritos.

LOS HECHOS

Según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, C.M.B. -en prisión provisional por esta causa desde el 17 de marzo de 2008- conocía a Patricia Fernández Guzmán, con la que mantenía una relación de amistad, así como relaciones sexuales de forma esporádica. El 13 de marzo de 2008, sobre las seis de la tarde, el acusado se acercó para hablar a la peluquería en la que trabajaba la joven.

A partir de las siete de la tarde, se vieron y se trasladaron en el vehículo del acusado a una escombrera próxima al pozo minero Samuño. Y allí, antes de las nueve menos veinte de la noche, C.M.B, con la intención de causarle la muerte, o a sabiendas de que podía causársela, la golpeó en la cabeza con un objeto contundente no identificado.

El golpe le produjo una fractura temporo-occipital derecha, con traumatismo craneoencefálico y hemorragia cerebral masiva. Una lesión "con entidad suficiente para provocarle la muerte o un estado de coma que la determinaría en breve periodo de tiempo".

Entonces, C.M.B, se trasladó en su vehículo a una gasolinera, donde adquirió una bolsa con cinco litros de gasolina y regresó de nuevo al pozo Samuño. Con la finalidad de deshacerse del cadáver y eliminar las pruebas que hubiera, roció el cuerpo de la joven con gasolina y le prendió fuego, abandonando el lugar en su vehículo.

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