FNYH adquiere 1,5 km2 de la ribera del Miera para 'reconectar' el bosque con el robledadal del Pico Levante

Arboles. Bosques. Naturaleza. Medio Rural. Cantabria
FNYH
Publicado 06/04/2018 17:26:34CET

SANTANDER, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) ha adquirido 1,5 kilómetros cuadrados de superficie de la ribera fluvial del Miera para regenerar este área con la plantación de árboles y arbustos, y 'reconectar' así el bosque que hay junto al río con el robledal del Pico Levante.

De este modo, y según indica la entidad conservacionista en un comunicado, la "frontera natural" de este río "avanza" hacia los montes conocidos como las 'Tetas de Liérganes'.

Esta actuación, que se enmarca dentro del programa LIFE de la Comisión Europea, para la protección de los espacios de la Red Natura 2000, tiene por objetivo concreto la conservación de la biodiversidad en el Río Miera.

El proyecto, coordinado por la FNYH, que ha adquirido 1,5 km2 de la ribera fluvial incluidos en la Zona de Especial Conservación Río Miera. Concretamente, en el área de ladera de las 'Tetas de Liérganes', en el paraje de Cornueva, ubicado en el pueblo de Rubalcaba perteneciente a dicho municipio.

En esta zona, el "encajonado" valle del Miera "confiere todo el protagonismo" al curso fluvial. Su margen derecha -explica la Fundación- se corresponde con el tramo más natural mientras que en la orilla opuesta queda la carretera que atraviesa el núcleo rural de llamativo conjunto arquitectónico barroco de Rubalcaba.

La FNYH, adscribiendo parcialmente al proyecto LIFE un territorio de 11 hectáreas, destina más espacio a la conservación de la naturaleza y contribuye a la preservación de la biodiversidad.

En este ámbito se está actuando desde la cabecera del río, que abarca los Lugares de Interés Comunitario LIC Montaña Oriental y LIC Montes de Valnera, pasando por su curso medio, en la Zona de Especial Conservación ZEC Río Miera, y llegando hasta su desembocadura en la ZEC Dunas del Puntal y Estuario del Miera.

Para iniciar la restauración ambiental en esta nueva área de preservación natural se han llevado a cabo diversas medidas conservacionistas, con la colaboración de la empresa pública MARE y la Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social del Gobierno de Cantabria, que dirige Eva Díaz Tezanos, también vicepresidenta regional.

Y es que el proyecto cuenta con el apoyo económico de este departamento, así como también de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; además del citado instrumento financiero del programa LIFE de la Comisión Europea.

Gracias a esta colaboración, la FNYH ha restringido el acceso del ganado a la ribera fluvial y, a la vez, disminuido la 'presión ganadera' que sufría la zona.

Asimismo, en su objetivo de desarrollar una red de fincas reforestadas con planta autóctona, ha procedido a la plantación de especies de árboles y arbustos propios del bosque mixto originario. Con su desarrollo, estos ejemplares lograrán 'reconectar' naturalmente el bosque de ribera fluvial con el robledal que se extiende por la ladera del Pico Levante.

Además, esta actuación reportará una serie de beneficios ambientales como la fijación del suelo frente a la erosión, el incremento en la complejidad de los ecosistemas y, por tanto mejorará los nichos ecológicos para diferentes especies animales y vegetales que en conjunto elevarán la calidad paisajística del área.

Estas 11 hectáreas de territorio del curso del Miera se suman a las cerca de 100 hectáreas situadas en las cabeceras de los valles pasiegos destinadas a la preservación que FNYH gestiona en las montañas cántabras.

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