17 ayuntamientos emprenden el camino para ser municipios "amigables" con los mayores

Programa de promoción de territorios amigables
GOBIERNO DE CANTABRIA
Publicado 19/03/2018 14:49:06CET

SANTANDER, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Diecisiete ayuntamientos de Cantabria, principalmente del medio rural y con tasas de envejecimiento poblacional, por encima de la media regional, optarán, con la colaboración del Gobierno autonómico, a su acreditación cini municipios "amigables con las personas mayores" que otorga la Organización Mundial de la Salud (OMS) para lo que diseñarán e implentarán medidas en favor de un envejecimiento activo y saludable.

Estos municipios son Cabezón de Liébana, Camaleño, Cillorigo de Liébana, Peñarrubia, Pesaguero, Potes, Tresviso y Vega de Liébana, pertenecientes todos ellos a la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia; así como San Vicente de la Barquera, Valdáliga y Val de San Vicente, de la Mancomunidad de los Valles de San Vicente; Arredondo, Ramales de la Victoria, Rasines, Ruesga y Soba, en la Mancomunidad de la del Alto Asón, y Laredo.

La vicepresidenta del Gobierno de Cantabria y consejera de Política Social, Eva Díaz Tezanos, ha presentado este lunes, en rueda de prensa, el programa de buen trato y promoción de territorios amigables con las personas mayores, acompañada por la mayoría de los alcaldes de los municipios participantes y por la directora general de Política Social, Ana Isabel Méndez, y la coordinadora del proyecto, la gerontóloga Lourdes Bermejo.

Con la puesta en marcha de este proyecto, que según Díaz Tezanos es "muy importante de cara al futuro", Cantabria emprende su camino para convertirse en territorio amigable con las personas mayores y comenzará impulsando en estos 17 ayuntamientos este reconocimiento, dándoles el apoyo técnico necesario.

Por el momento, serán estos municipios los que optarán a adherirse a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, con el que la OMS pretende crear entornos y servicios que promuevan y faciliten un envejecimiento activo y saludable, incorporando esta perspectiva en la planificación municipal.

Según ha explicado Díaz Tezanos, pertenecer a esta Red permite beneficiarse de las políticas y ayudas conjuntas de la UE y la OMS, facilitando la colaboración entre municipios y la difusión de buenas prácticas en envejecimiento activo.

Para entrar a formar parte de la Red, los territorios deben seguir un proceso, que será seguido por la OMS, que será quien evalúe los progresos realizados en cada municipio.

El proceso incluye varias fases, la primera de ellas de planificación, consistente en la identificación de indicadores y la ejecución de un plan de acción.

Se va a trabajar en función de un modelo "de abajo hacia arriba" en el que será fundamental la participación activa de las personas mayores en todo el proceso.

En este sentido, la coordinadora del proyecto ha explicado que se trata de que "los más mayores tengan palabra" y sean los que digan "qué necesitan para su vida".

Además, se contará en este proceso de participación con la experiencia de cuidadores, proveedores de servicios comerciales, públicos y de voluntariado que ayuden a identificar los "puntos fuerte y débiles" de cada territorio con las personas de más edad.

Se pretende que esta participación se lleve a cabo a través de cuestionarios, entrevistas, asambleas o grupos de debate en los que se recogerán opiniones, necesidades y demandas con el objeto de abordar los problemas con los que las personas mayores se encuentran en su día a día tratando de identificar tanto aspectos positivos y negativos del territorio en cada una de las áreas que influyen en su calidad de vida para hacer propuestas de mejora.

Estas mejoras tendrán que ver con ocho áreas del entorno urbano y social que influyen en la salud y calidad de la vida de las personas y que son: espacios al aire libre y edificios; transporte; vivienda; respeto e inclusión social; participación social; comunicación e información; trabajo y participación ciudadana, y servicios sociales y de la salud.

Como ejemplos prácticos, la coordinadora del proyecto ha explicado que algunas de las medidas pueden estar dirigidas a la mejora de zonas peligrosas, regular velocidades de los semáforos o efectuar algunos cambios en algunos servicios que ya se prestan.

Para ayudar a los municipios, la Dirección General de Política Social aporta, además del asesoramiento y apoyo técnico, la presencia en cada uno de los territorios de integrantes de un equipo técnico formado por cinco profesionales con formación universitaria en psicología, ciencias de la educación, educación social y trabajo social.

Cada persona del equipo se hará cargo de la coordinación de uno de los municipios o mancomunidades compartiendo con el resto la ejecución de las actuaciones a desarrollar.

Estas personas serán responsables de llevar a cabo el diseño, planificación y coordinación de las actividades que se vayan a realizar dentro del programa, el establecimiento de un calendario y cronograma para afrontar la puesta en marcha y desarrollo de las actuaciones, así como su evaluación.

La coordinadora del proyecto ha explicado que a la par que se lleva a cabo este diagnóstico en cada territorio, se podrán ir poniendo en marcha algunas medidas.

Según ha explicado, hay "muchas medidas" que son "relativamente fáciles" de implementar y no requieren recursos económicos sino, en ocasiones, solo "reorganizar los recursos" disponibles o los servicios.

La OMS realizará un seguimiento, examinando los progresos realizados y el plan de acción de cada municipio.

Una vez superadas todas las exigencias técnicas de la OMS , aprobará la adhesión de los ayuntamientos a la Red.

Los municipios pueden permanecer en la Red mientras demuestren que van cumpliendo las distintas fases de desarrollo del proyecto, enviando los documentos e informes requeridos y mientras se van realizando progresos.