Director Fundación Juan March considera "decepcionante" la reacción de la opinión pública ante la crisis

Gomá y Pendás
UIMP
Actualizado 17/12/2013 20:59:30 CET

Si bien, cree que la conducta ciudadana ha sido "en general civilizada" y que "el problema" ha residido en las élites políticas y económicas

SANTANDER, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

El filósofo y director de la Fundación Juan Marcha, Javier Gomá, ha considerado este viernes, en Santander, que la "reacción" de la opinión pública ante la crisis económica ha sido "decepcionante" y que ha estado "condicionada por las ideologías y la situación personal".

Así lo ha manifestado Gomá en su intervención en el encuentro 'La democracia constitucional y sus desafíos' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que ha estado acompañado por el director del CEPC y organizador del curso, Benigno Pendás.

Gomá ha opinado que la "reacción de las élites ha sido histérica", ya que están atravesando por un "periodo de angustia vital". A su juicio, en los siglos XIX y XX "se descubrió" el valor de la individualidad, y esto resultó ser una "consecuencia nefasta" para el proyecto democrático, ya que tenemos la tendencia de mantenernos en el "estadio estético".

Algo que Benigno Pendás ha relacionado con la propia evolución del ser humano, que pasa por una edad estética "adolescencia" y la fe en alcanzar los ideales. Todo ello frente a la "asunción de los límites", correspondiente con la madurez de "hacer lo que mejor sé hacer".

El director del CEPC ha destacado también que hay "gentes sensatas" que han dado ese salto del estado estético al ético, aunque ha admitido que en el caso de los políticos es más difícil, según ha informado la UIMP en un comunicado.

"EJEMPLARIDAD"

En esta línea, el director de la Fundación March ha afirmado que "lo que ha habido es una proyección infantil de las frustraciones sobre las instituciones políticas, ya que la sociedad cree que estas se resisten a sus anhelos y no les hace felices".

Para Pendás, estamos en la "sociedad menos injusta de la historia" y, aunque nuestra democracia es "imperfecta", ha calificado de "prudente" y "ejemplar" a la sociedad española.

Gomá ha propuesto el concepto de "ejemplaridad", de "ser digno de confianza", como una posible solución. A su juicio, "la democracia no sólo es legalidad, sino que incluye la vida privada" entendida desde el punto de vista moral.

El ensayista y filósofo ha criticado las "sospechas" contra todo relato tradicional o ideal, y ha apostado por la "educación en el buen gusto" para que la gente prefiera "espontáneamente" todo lo bueno. "Hay que recuperar la capacidad del ideal", ha concluido.