UIMP.- Pilar Allué: El esfuerzo policial es "baldío" al no poder tomar muestras de ADN al detenido sin su permiso

Pilar Allué
EUROPA PRESS
Publicado 25/06/2015 19:12:06CET

"Nuestra base de datos es muchísimo más pequeña que la de otros países y no llega a unos 300.000 datos, cuando en otros hay varios millones"

SANTANDER, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

La comisaria general de la Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), María Pilar Allué, ha lamentado este jueves en Santander que el esfuerzo de la Policía, la Guardia Civil y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el crimen se está tornando "baldío" como consecuencia del descenso del número de reseñas genéticas de las bases de datos policiales en los últimos años porque no se pueden tomar muestras de ADN a los detenidos sin su consentimiento y la presencia de un letrado.

Así, ha apuntado que el trabajo policial "para analizar ADN y estar en la vanguardia mundial de las clínicas de análisis de ADN" queda "baldío" por este descenso cuando, ha añadido Allué, este trabajo "se hace precisamente para esclarecer más delitos y mejorar la seguridad de los ciudadanos deteniendo a las personas que están delinquiendo y poniéndolas a disposición de la Justicia".

En declaraciones a Europa Press con motivo del encuentro 'Policía Científica y las ciencias forenses: El futuro de la investigación policial', que se celebra esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Allué cree que las nuevas reformas legislativas, como la de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, "no mejoran la toma de muestras de ADN por parte de las fuerzas policiales".

A este respecto, ha comparado la situación española con la de países como Francia, en el que "a un detenido que se niegue a la toma de muestras se le puede incluso condenar a una pena de prisión o imponerle una multa, dependiendo de las circunstancias de delito o del delito que se le esté imputando".

De este modo, ha incidido en que "si se creó una base de datos policial de indicadores de ADN para poder esclarecer delitos, que no se puedan incorporar nuevos datos lo que está haciendo es dejar inválidas las bases de datos". "De hecho, nuestra base de datos es muchísimo más pequeña que la de otros países y no llega a unos 300.000 datos, cuando en otros países hay varios millones de datos", ha detallado.

También ha subrayado que "el problema real es que no hay un reproche, ni siquiera administrativo, ante la negativa de un detenido a que se le tome una muestra biológica para analizar el ADN". "Entonces, si no hay reproche penal, si no hay reproche administrativo, (el detenido) se niega y no ocurre nada salvo que haya una orden judicial de tomarle una muestra", ha comentado.

Por todo ello, ha señalado que España queda "en una posición de desventaja" con respecto a otros países a la hora de analizar un ADN "no codificante que no da más información que la identidad" del detenido. "Nosotros no obtenemos ninguna otra información y, además, nunca fuera de los casos permitidos de la ley, que son una serie de delitos graves que están tasados y regulados por una Ley Orgánica. Y controlado todo este sistema bajo la tutela de la Comisión Nacional del Uso del ADN, integrada por jueces, magistrados, policías y por la Administración de Justicia", ha relatado.

EXIGENCIAS DEL FUTURO

Asimismo, con respecto a los exigencias del futuro a las que se enfrentan las Ciencias Forenses, ha precisado que pasan por la acreditación en las normas internacionales de calidad que, en su opinión, "permitirán que los resultados del trabajo de la Policía Científica española sean homogéneos e intercambiables con los de otros países europeos", de manera que la identificación de un delincuente en España "pueda surtir efectos policiales y judiciales en otros países".

Según ha precisado, se trata de la colaboración entre países de la Unión Europea (UE) y, en concreto, de los que han suscrito el Tratado de Prüm (2005), con el que "nos intercambiamos directamente, y de manera casi automática, datos de identificación por medio del ADN o de huellas dactilares".

En su opinión, cuando se consiga una estandarización de las normas entre los países europeos, esto permitirá "enfrentarse de cara al crimen organizado transnacional, de manera que si los delincuentes se mueven por Europa con libertad porque es un espacio sin controles fronterizos, aunque delincan en cualquier país de la UE con el que tengamos acuerdos, los vestigios que dejen en el lugar de los hechos, cuando sean analizados por la Policía Científica, se relacionarán con otros vestigios" hallados en otro país, como España.

"De hecho, estos casos ya se están produciendo y nosotros estamos intercambiando información con los países a través del Tratado de Prüm de manera que hemos detenido a gente en España y hemos permitido esclarecer a Alemania o Rumanía delitos cometidos allí cuando hemos detenido aquí" al delincuente, ha relatado.