ARA critica que Revilla haya respaladado la suelta de la Gata Negra

Actualizado 18/08/2018 15:35:32 CET

SANTANDER, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El colectivo Acción para el Respeto Animal (ARA) ha lamentado que el municipio de Voto "siga queriendo vivir anclado en el siglo XV" tras haberse celebrado nuevamente ayer la suelta de la Gata Negra en la localidad de Carasa y ha criticado que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, haya respaldado con su asistencia este evento que "infringe innecesariamente sufrimiento y angustia a un animal".

Así lo ha indicado el colectivo en un comunicado después de que ayer jueves por la tarde Carasa celebrase la suelta de la Gata Negra cumpliendo así con una tradición iniciada hace 541 años y que, desde hace dos, se ha celebrado envuelta en la polémica por las peticiones, de colectivos animalistas y partidos políticos, de que se suspenda este ritual, carnavalesco y agrícola, único en España.

Acción para el Respeto Animal, que había logrardo recabar en la plataforma change.org más de 231.000 firmas en contra de la celebración de esta tradición, ha criticado especialmente que el presidente autonómico haya acudido este año a la suelta de la Gata Negra, que según la leyenda pronostica cómo serán las cosechas en función de si huye hacia la mies (buenas) o a la montaña (malas).

"No entendemos que el presidente de una comunidad autónoma, que debe representar a todos los cántabros, se preste a fomentar la superchería, cosificación y la falta de respeto y consideración por los animales", han indicado desde ARA.

Y es que, a su juicio, "los representantes públicos deben dar ejemplo, fomentar la empatía y consideración por los individuos más indefensos y vulnerables, no hay nada más vulnerable en esta fiesta que una pobre gata aterrorizada y desorientada saliendo de un trasportín en medio de la plaza de Carasa".

Este colectivo indica que hace años "la gata era capturada e introducida en un saco para ser lanzada contra el público y recibir patadas y pedradas" pero actualmente, "debido a las denuncias, presión ciudadana y presencia de la prensa, ya no hay violencia física contra el animal, pero sigue siendo utilizada, estresada, y, por lo tanto, maltratada, para seguir con un ritual de superchería sin sentido en pleno siglo XXI".

Por ello, Acción para el Respeto Animal ha asegurado que no desistirá y continuará luchando hasta "conseguir la modificación de este evento arcaico, cargado de superchería, para que un indefenso y aterrorizado gato no tenga que seguir sufriendo en nombre de una tradición".

"Tenemos un año por delante para tomar diferentes acciones contra este espectáculo, además estudiaremos recurrir a la vía contencioso-administrativa", han avanzado desde el colectivo.