El acusado de apuñalar a un hombre en Castro sólo recuerda participar en un "barullo" durante las fiestas

Actualizado 29/11/2010 14:07:22 CET

Se vio en una "burbuja de gente" tras haber tomado alcohol y estupefacientes

SANTANDER, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

El acusado de apuñalar a un hombre en la localidad de La Helguera, en Castro Urdiales, sólo recuerda que durante las fiestas "ocurrió algo" y se formó en la plaza una "burbuja de gente", un "barullo" del que él formo parte, aunque no recuerda nada más.

Así lo ha declarado ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, que le juzga por un delito de homicidio en grado de tentativa por el que se le piden siete años de prisión e indemnizaciones de entre 9.000 y 31.000 euros.

El suceso se produjo en junio de 2007, cuando el acusado, I.R.A., y la víctima coincidieron en las fiestas de Helguera y discutieron por 10 euros que el procesado echó en falta. Pero no fue hasta las 10.30 horas del día siguiente cuando se produjo la agresión: una puñalada con un cuchillo de 17,5 centímetros de hoja que le seccionó una arteria, le perforó el intestino delgado en tres puntos y le seccionó en parte un uréter.

Sin embargo, hasta días "después" el acusado no se enteró de que la agresión se había producido con un cuchillo, según ha relatado I.R.A., que ese día había bebido "desde por la tarde", además de consumido cocaína y porros, todo en un período en que estaba sometido a un tratamiento psiquiátrico con medicación.

Tampoco la víctima recuerda mucho de ese día, sólo que vio como su agresor, a quien apenas conocía, "salió de la esquina", "detrás de un muro" y luego sintió un pinchazo en la zona del vientre. "No vi venir el cuchillo", narró.

Lo mismo le sucede a un testigo presencial de los hechos, que ha advertido a la Audiencia que toma "mucho 'tranquimazin' y metadona" y que, debido a sus problemas con las drogas y la justicia --que le hicieron cumplir una condena de ocho años de prisión--, tiene una "ensalada de cosas en la cabeza".

Sí que ha recordado que tras la agresión asistió al herido en la plaza hasta que llegó la ambulancia. Y que previamente, vio el cuchillo en la mano del agresor, pero no que se lo clavara a la víctima.

En cambio, una sobrina de la víctima no presenció la agresión, pero llegó a la plaza justo después, a tiempo de ver a su tío "tendido sobre el suelo", en un "charco de sangre", de ver el "pedazo de cuchillo" al lado y de ver cómo el agredido señaló a I.R.A. A continuación, "puso los ojos en blanco y se desvaneció".

Otro sobrino de la víctima ha recordado la discusión entre su tío y el acusado, y cómo uno de los encargados de una caseta le alertó de que había visto que I.R.A. llevaba el "puño de un cuchillo". Entonces, avisó de ello a su tío, pero este no le creyó. Y pese a la discusión, continuaron juntos, encontrándose durante varios momentos de la noche.

El fiscal solicita para el acusado siete años de cárcel por tentativa de homicidio, ya que la víctima habría muerto de no ser operado de urgencia. Además, pide el pago de una indemnización a la víctima de algo más de 9.000 euros. La acusación particular comparte la petición de cárcel, pero eleva la indemnización hasta los 31.000 euros.

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