(AMPL) Agudo dice que las observaciones del Tribunal de Cuentas ya están resueltas, en fase de resolución o alegadas

Ángel Agudo, consejero de Economía del Gobierno cántabro
EP/GOBIERNO DE CANTABRIA
Actualizado 04/03/2011 14:38:46 CET

Achaca las indicaciones sobre Valdecilla a la "chapuza" del Plan Director, que lo "condiciona" todo

SANTANDER, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno cántabro, Ángel Agudo, ha destacado este viernes que algunas de las observaciones realizadas por el Tribunal de Cuentas en los informes de fiscalización de la Comunidad Autónoma de los años 2004 y 2005 ya están "resueltas", otras están "en fase de resolución" y, en otros casos, han sido alegadas, porque no se comparte el criterio de dicho organismo.

En cualquier caso, lo que ha recalcado el consejero es que, de esos informes, "en modo alguno" se puede "deducir" o concluir un "mal funcionamiento" de la administración cántabra ni "indicios de delito o sanciones".

Además, ha asegurado que son informes "muy similares" en sus recomendaciones a los que había en años anteriores, cuando todavía no gobernaba el actual bipartito (PRC-PSOE).

En rueda de prensa, el titular de Economía ha detallado también los diez asuntos que el Tribunal de Cuentas ha remitido a su sección de enjuiciamiento para determinar si existen responsabilidades contables, entre ellos, las irregularidades detectadas en algunos contratos del Plan Director del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

En este sentido, Agudo cree que las reflexiones del Tribunal de Cuentas sobre Valdecilla lo que hacen es poner "el dedo en la llaga", al constatar que el "origen" de la actual situación está en las "deficiencias del proyecto". Y es que, en palabras del consejero, el Plan Director, aprobado por el Gobierno del PP, es "una chapuza de enorme envergadura que lo condiciona todo".

"No es que se haya gastado más de lo previsto, es que lo previsto estaba mal previsto. No había nada planificado", ha agregado Agudo, quien ha opinado que la cuantía del convenio se calculó "a tanto alzado" y sin tener en cuenta las dificultades añadidas de construir un hospital sobre otro y mantener a la vez su funcionamiento.

RECOMENDACIONES

En su análisis sobre los informes del Tribunal de Cuentas, así como de la resolución aprobada esta semana en el Congreso de los Diputados para instar al Gobierno cántabro a corregir las situaciones detectadas, Agudo ha recordado que el órgano de control ha emitido cinco recomendaciones para la Comunidad Autónoma, el mismo número que en 2003 y, de hecho, cuatro de ellas son las mismas.

No obstante, en los anteproyectos de informes de 2006 y 2007, pendientes de terminar, el consejero ha destacado que el Tribunal de Cuentas ya indica que se ha mejorado la gestión "en parte", y considera "natural" que también "en parte" no se hayan tenido aún en cuenta otras de las recomendaciones.

Por ejemplo, ha señalado que ya se han aprobado las leyes de Patrimonio, Subvenciones y Finanzas, y con ello se han corregido algunas de las cuestiones que se señalaban en los informes de 2004 y 2005.

Una de las recomendaciones es dotar al Servicio Cántabro de Salud (SCS) y al Servicio Cántabro de Empleo (EMCAN) de una estructura de gestión propia, independiente, no sólo desde el punto de vista financiero, sino también para la gestión de personal, una petición que Agudo comparte. Para ello, cree que habrá que modificar las leyes de creación de estos dos organismos, un proceso que seguramente tendrá que esperar ya al otoño.

VALDECILLA

En cuanto a los diez asuntos que han sido remitidos a la sección de enjuiciamiento por si hubiera responsabilidades contables, Agudo ha explicado que el Gobierno regional ha alegado a cuatro de ellos.

Otros cuatro aluden al Servicio Cántabro de Salud y, dentro de éste, dos afectan a los complementarios de las Fases I y II del Plan Director de Valdecilla. Según Agudo, lo que dice el Tribunal de Cuentas en el caso de Valdecilla es que el Gobierno regional no pidió responsabilidades por las "deficiencias" en el proyecto y, con ello, a su juicio, se pone de relieve que el problema es precisamente las carencias del proyecto del Plan Director, que "era un desastre".

En esta línea, el consejero ha afirmado que el sobrecoste de las obras, de alrededor de 100 millones de euros, no es fruto del "despilfarro" o "descontrol", sino de la falta de proyecto, que "no tenía sustancia" y, de hecho, obligó a elaborar una Fase 0 cuando ya se estaba construyendo la Fase I. "Es como si empiezas a construir una casa sin planos", ha resumido Agudo.

OTROS ASUNTOS REMITIDOS A ENJUICIAMIENTO

Otros de los asuntos remitidos a la sección de enjuiciamiento aluden a adquisición de material para Valdecilla, por una "deficiente justificación" en la compra, y al suministro de reactivos para Sierrallana.

También hay una discrepancia sobre la devolución de una subvención concedida a la Fundación FUNDIS, que el Tribunal de Cuentas entiende que debería recuperarse con intereses, pero Agudo no le da tanta importancia porque es una fundación pública. En sus palabras, es "una cuestión puramente contable".

El resto de los asuntos corresponden a la aplicación del IVA en una subvención concedida a un ciudadano; al pago de la reposición de una barrera de seguridad en un tramo de 2,6 kilómetros en la carretera de Ampuero a la Bien Aparecida; a la conexión del saneamiento de Camargo con el de Santander; y a un estudio de la Consejería de Industria sobre la Sociedad de la Información.

En unos casos, el Tribunal de Cuentas cuestiona si están justificados esos gastos, y en otros, como el de la carretera, plantea si correspondía al Gobierno asumir el pago o debería haberlo asumido la empresa adjudicataria de la obra.

OPOSICIÓN

En cualquier caso, Agudo ha insistido en que los informes del Tribunal Cuentas no pueden conducir en ningún caso a un mensaje de "alarma". Además, ha resaltado que el Gobierno regional acoge "con mucho interés" la resolución del Congreso de los Diputados instando a corregir la situación, porque les ayuda a "mejorar la gestión".

El consejero ha recordado que la gestión pública está sometida a varios tipos de controles: internos (a través de la Intervención General del Estado y la autonómica); externo (el Tribunal de Cuentas); y el control político.

Y en el caso del control político ha afirmado que se puede ejercer "de manera responsable", como hizo él cuando estuvo en la oposición, o "con tremendismo y buscando rédito a corto plazo". Por ello, ha animado a los ciudadanos a juzgar "lo que hace cada fuerza política y lo que van a hacer en las próximas semanas algunas fuerzas políticas".