Arca pide la permanencia de los árboles y setos de Casimiro Sáinz

Imagen setos Casimiro Sáinz
PRC
Actualizado 03/01/2017 13:49:41 CET

SANTANDER, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

La asociación ecologista Arca ha pedido al Ayuntamiento de Santander la permanencia de los árboles y setos que actualmente existen en la calle Casimiro Sáinz, sin perjuicio de las obras necesarias para el trazado del carril-bici.

En este sentido, Arca insta al Consistorio a que haga un "esfuerzo técnico" para compatibilizar dicho trazado con lo que considera es "un bien ambiental y paisajístico de primer orden"; esfuerzo que, en su opinión, "sería valorado y apreciado positivamente" por todos los vecinos de Santander y colaboraría a hacer de ella una ciudad "más bella, sostenible y habitable".

La asociación explica en nota de prensa que ha remitido escritos a la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y a los concejales de Parques y Barrios, para solicitar la permanencia de los árboles y setos argumentando que la realización de una obra para mejorar el tráfico de bicicletas, con todos los efectos positivos para la movilidad y reducción de la contaminación que conlleva, no tiene por qué hacerse a costa de suprimir esos elementos naturales de la calle.

Señala, además, que la existencia de árboles y setos en la calle Casimiro Sainz, "atempera y mitiga la dureza de un ambiente urbano especialmente artificializado por la elevada densidad de construcciones, y la total prevalencia del hormigón y asfalto, aportando a los residentes y transeúntes una justa y mínima compensación de elementos naturales", que "mejoran de manera importante la calidad de vida de los habitantes".

Recuerda también que los árboles ofrecen sombra, oxígeno, absorben el CO2 del tráfico motorizado y sirven de pantalla visual y acústica del tráfico en general. "Lo que tiene especial y singular importancia en una zona de tan elevada densidad de circulación", añade Arca.

La asociación recuerda, por último, que viene insistiendo desde hace tiempo en la necesidad de no seguir considerando a los árboles como mero "mobiliario urbano". "Farolas, bancos y papeleras, pueden suplirse o trasladarse fácilmente y con rapidez sin mayores efectos, pero los árboles son seres vivos en continuo crecimiento y cambio, que requieren su espacio adecuado para que se les deje existir" como tales.

A juicio de Arca, "no es serio ni coherente andar poniendo y quitando árboles cada cierto tiempo, a golpe de la última decisión u ocurrencia sobrevenida en un determinado distrito de la ciudad". Por ello, defiende una "adecuada y duradera planificación" que permita mantener e incorporar nuevos elementos conforme se vayan necesitando, "porque previamente se ha dejado espacio de sobra para ello".