Asesores externos avalan y ven "lógicas" las operaciones empresariales llevadas a cabo en Ecomasa

Publicado 09/05/2017 18:43:22CET

   SANTANDER, 9 May. (EUROPA PRESS) -

   Asesores externos del Grupo Ecomasa en varias operaciones fallidas que acabaron con pérdidas millonarias y contribuyeron a que el proyecto empresarial al que se destinaron 18 millones de dinero público de las arcas del Gobierno de Cantabria resultara fallido defienden los estudios previos que realizaron sobre ellas y consideran que el entramado empresarial que se buscó crear con la compra o participación en otras compañías y las operaciones que realizaban entre ellas eran "lógicas".

   Así lo han reivindicado este martes en la comisión de investigación parlamentaria sobre el proyecto Ecomasa Manuel López Ruisanchez, socio de Opinia Auditores, y Tomás Díez, de EDISA Asesores, dos compañías que asesoraron al Grupo Ecomasa en operaciones como la compra del grupo francés comercializador Wanders o la adquisición de participaciones de las compañías Comercial e Industrial NM Chile o Chimeneas Barcelona, todas ellas fracasadas y generadoras de pérdidas para Ecomasa.

   A las operaciones con estas empresas, el Grupo Ecomasa --que había recibido 18 millones de fondos públicos a través de Sodercan y el Instituto Cántabro de Finanzas (ICAF), entidades dependientes del Gobierno de Cantabria para la puesta en marcha de una fábrica de estufas en Maliaño (Camargo) -- destinó importantes cantidades y préstamos financieros que, en casi su totalidad, no han podido ser recuperados cuando estas empresas colapsaron.

   Las pérdidas que generaron estas operaciones hicieron a su vez fracasar el proyecto Ecomasa y supusieron, prácticamente, la pérdida de 18 millones de dinero público aportados a él y los 3 por las indemnizaciones a los trabajadores despedidos de Teka y contratados para trabajar en la fábrica de estufas de Maliaño.

   En su comparecencia en la comisión, los socios de Opinia y Edisa han defendido el sentido de las operaciones que, asesorados por ellos, realizó el Grupo Ecomasa con estas empresas.

   Así, por ejemplo, han explicado que en el "germen" del proyecto Ecomasa y una de las "patas" en las que se sustentaba era en la entrada del Grupo en una sociedad extranjera que le aportara "sinergias" y se complemetara su actividad.

   Con este objetivo, los asesores de Opinia, con domicilio social en Santander, valoraron grupos extranjeros que podía ser "compatibles" con Ecomasa y en 2012 se decidió la entrada en Wanders, un grupo comercializador que se pensó para dar salida a los productos que se fabricasen en la planta de Maliaño.

   En el estudio previo de este operación con Wanders, estos asesores externos analizaron, según ellos mismos han explicado hoy, las cuentas del año anterior y la proyección del ejercicio 2012.

   Según han relatado en la comisión, no auditaron las cuentas de 2011 porque era algo que ya había hecho el propio grupo francés pero sí comprobaron que estaban "muy saneadas", con un patrimonio --han dicho-- de más de 7 millones de euros, unos beneficios de 1,4 millones y crecimiento de ventas.

   Así, han asegurado que en ese momento "nada hacía sospechar" que el Grupo Wanders pudiera estar en una "situación delicada" o "en negativo" por lo que se decidió materializar la participación en esta compañía y se selló un pacto de socios por el que el grupo francés entraba también en el Grupo Ecomasa y se comprometía a distribuir la producción de la planta de Maliaño.

   A esta operación, en la que también participó Edisa redactando los contratos y otra documentación que se empleó, Ecomasa aportó a Wanders más de 4,2 millones de euros, de los cuales 750.000 euros fueron para que la empresa francesa adquiriera participaciones del propio Grupo Ecomasa.

   Los asesores que han comparecido hoy han relatado como ya a los pocos meses de materializarse la operación, Wanders se dirigió a Ecomasa para informarle de que necesitaba financiación, algo que comprobaron los asesores externos en una viaje a Francia en el que confirmaron que el grupo francés necesitaba fondos "de manera urgente" porque las ventas crecían más dee lo previsto y tenían necesidades de aprovisionamiento.

   En diciembre de ese año, los auditores externos de Ecomasa regresaron a Francia, donde desde Wanders les informó de descubiertos y otros problemas porque, al parecer, el director financiero había "falseado" las cuentas, por lo que había sido despedido.

   Finalmente, esto llevó a la entrada de dicha compañía en concurso de acreedores y posterior liquidación, una fracaso que generó pérdidas en Ecomasa.

   Respecto a la entrada en las empresas NM Chile y Chimeneas Barcelona a través de la compra de participaciones, estos auditores han defendido las valoraciones previas que hicieron de estas operaciones, que costaron a Ecomasa otros 4,4 y 1,1 millones de euros, respectivamente.

   Según han señalado los auditores, los indicadores analizados sobre estas empresas, a las que Ecomasa concedió importantes préstamos financieros, indicaban que su situación era "razonable".

   Sin embargo, han reconocido que una vez que el Grupo en España "colapsó", estas compañías "no pudieron resistir" y "cayeron como castillo de naipes".

   A lo largo de su intervención, los auditores han considerado "lógicas" tanto el entramado empresarial que Ecomasa intentó constituir con la entrada y adquisiciones de esta compañía como las "operaciones cruzadas" y préstamos que se realizaban entre ellas.

   Estas operaciones fallidas constituyen algunos de los argumentos por los que tanto la Fiscalía como el administrador del concurso de Ecomasa piden que éste se declare culpable y se inhabilite a sus gestores.

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