Cañadío, Pombo y Ensanche pide más policía tras el homicidio "a plena luz del día"

Publicado 21/08/2018 13:00:32CET

SANTANDER, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Vecinos de Pombo, Cañadío y El Ensanche de Santander ha vuelto a exigir más vigilancia policial en estas zonas de la ciudad tras el homicidio "a plena luz del día" ocurrido este pasado fin de semana, cuando un hombre de 39 años murió después de ser apuñalado a las 9.30 horas, a la salida de un conocido 'after' en la calle Barcelona.

En un comunicado difundido este martes, a raíz del citado suceso, los representantes vecinales reclaman soluciones para que la capital cántabra "sea, de verdad, habitable", pero por la "seguridad y bienestar" de los habitantes más que por las obras y proyectos que se acometen y prevén.

"Mucha rampa y mucho granito nuevo; pero de policía, nada; de seguridad, nada; de salubridad en las calles del Esanche, nada", se quejan quienes viven en estas zonas de Santander, y que han aprovechado para lamentar el fallecimiento de la víctima -que murió en el Hospital Valdecilla- y expresar sus condolencias a los familiares.

Recuerdan sobre lo ocurrido que tuvo lugar casi a las diez de la mañana de un día de verano, "cuando gente de todas las edades sale a sus primeras compras, a hacer deporte, etcétera", y no a las tres de la madrugada en un barrio "sórdido y alejado de la población o los comercios".

Al hilo de lo anterior, los vecinos inciden en que el apuñalamiento mortal tuvo lugar donde se ubicará el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, frente a la sede del Gobierno regional, a "pocos metros" del Banco Santander y del Centro Botín.

"SE BEBE A TODAS HORAS EN CUALQUIER SITIO"

"La permisividad con los locales de hostelería ya es legendaria en este municipio. Y todo acaba teniendo consecuencias. Se bebe a todas horas en cualquier sitio. Los horarios y los límites no se respetan", se quejan las asociaciones vecinales, para apuntar que la ley de horarios permite que algunos locales -los 'afterhours'- abran justo cuando otros tiene que cerrar, con lo que las horas de consumo de alcohol "se multiplican" hasta alcanzar casi las 24 del día.

"Muchos vecinos de esta zona saben bien, por desgracia, lo que significa un local de esos en su calle, junto a su portal o bajo sus ventanas", a lo que se suma la ausencia de policía de barrio. Parece así que "se pretende vaciar la ciudad de residentes permanentes", que "tratan de ahuyentarnos", exponen.

"¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué mas tiene que pasar hasta que el Ayuntamiento nos haga caso?", se preguntan desde los citados colectivos vecinales, que apuntan al respecto que la del pasado sábado no ha sido "la primera ni la segunda pelea o reyerta" en esta zona de la ciudad, sino que han tenido lugar otras en la calle Gándara, Casimiro Sainz, Menéndez Pelayo o el Río de la Pila.

"Llevamos años exigiendo más vigilancia policial, más personal en el cuerpo. Pero parece que el dinero público tiene mejores destinatarios", protestan.

"Hace años que al gobierno municipal esta ciudad (PP) se le ha ido de las manos. Está completamente descuidada. Ni ordenanzas ni derechos se cumplen. Aquellas son papel mojado siempre. Estos no existen ni cuando se lo recuerda el Defensor del Pueblo", exponen para quejarse del "abandono" y "dejadez" que padecen los santanderinos.