El delfín varado en Comillas murió "por causas naturales"

Actualizado 10/08/2016 14:19:56 CET

La necropsia realizada al animal no detecta lesiones macroscópicas que pudieran provocar la muerte

SANTANDER, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El delfín común varado hace unos días en las playas de Comillas murió "por causas naturales", según se desprende de la necropsia realizada al animal, ya que no se han observado lesiones macroscópicas que evidencien la causa de su muerte.

El cadáver del delfín apareció en la orilla de la playa el pasado 5 de agosto y fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, dependiente de la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación, al objeto de realizarle la necropsia que permitiera determinar la causa de su muerte.

A partir de los datos preliminares obtenidos en el Centro, se puede afirmar que se trata de un delfín común (Delphinus delphi) de avanzada edad, dado su tamaño y el estado de su dentición (dientes muy gastados, ausentes en la arcada superior y únicamente 39 piezas gastadas en la inferior).

En principio, "todo apunta a una muerte natural", ya que no se han observado lesiones macroscópicas que evidencien la causa de su muerte, ha informado el Gobierno de Cantabria en nota de prensa.

CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS

El pasado 3 de agosto se detectó la presencia de un delfín nadando en aguas someras de la playa de Comillas. Los socorristas de la playa intentaron durante todo el día reconducirlo a aguas más profundas, pero el animal volvió a aparecer en la playa al día siguiente.

A partir de entonces, los técnicos auxiliares del Medio Natural del Gobierno de Cantabria mantuvieron una "estrecha vigilancia" de la evolución del ejemplar, coordinándose con los socorristas, a fin de conseguir extraer al animal para que su estado pudiera ser valorado por un veterinario. Desgraciadamente, al final de la tarde, el delfín se encontraba en zona rocosa, lo que dificultaba el correcto desarrollo de esta operación.

Un día más tarde, apareció su cadáver, ya en la orilla, por lo que se pudo realizar el traslado del cuerpo al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, al objeto de llevar a cabo la necropsia que permitiera determinar la causa de su muerte.

El delfín común es una especie pelágica, que alcanza hasta los 2,50 metros de longitud, cuya presencia es habitual en el Canal de la Mancha, sur de Inglaterra y costas de Escocia e Irlanda, alcanzando en ocasiones el Cantábrico. Suelen viajar en grupos de 100 individuos o más. Pese al nombre, no es el más común de las especies de delfines que aparecen en Cantabria.

Es común en todos los cetáceos que, una vez se encuentran agotados y sin fuerzas, enfrentándose a una muerte segura, se dejen arrastrar por las corrientes marinas, apareciendo prácticamente muertos en las zonas someras del litoral.

CÓMO ACTUAR ANTE UN ANIMAL SILVESTRE HERIDO

Al hilo de este caso, desde el Gobierno cántabro se recomienda que, si se encuentra a un animal silvestre herido o con problemas en el medio natural, se avise a la central de emergencias del 112, para que se traslade al lugar un profesional cualificado para que valore la situación y lo traslade al Centro de Recuperación si lo cree necesario.

A menudo es un error intervenir, ya que con frecuencia hay animales, como las crías de corzo o los polluelos de rapaces nocturnas, que se dejan ver con facilidad, pero que no presentan ningún problema, y la manipulación por parte de las personas puede ser peligrosa para ellas y contraproducente para los animales.

CENTRO DE RECUPERACIÓN DE FAUNA SILVESTRE

El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria está ubicado en el término municipal de Villaescusa y en él trabaja un equipo formado por veterinarios y auxiliares de la Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Cantabria.

Se puso en funcionamiento a mediados del año 2010, con el objetivo de dar atención veterinaria a los animales encontrados heridos o con problemas en el medio natural. Desde entonces, se han atendido alrededor de 2.500 animales.

En la primera mitad de 2016, el Centro ha registrado 350 ingresos. A pesar de las múltiples lesiones con las que suelen llegar estos ejemplares, muchos de ellos logran recuperarse y son devueltos a su hábitat, siendo los técnicos auxiliares los que se encargan de la labor de manejo y traslado de los animales desde el medio natural al Centro, y de su posterior liberación, una vez recuperados.