Unas doscientas personas se concentran en Santander para condenar el asesinato del inspector Eduardo Puelles

Actualizado 20/06/2009 14:43:47 CET

SANTANDER, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Unas doscientas personas se concentraron a las doce del mediodía de hoy en la plaza Porticada de Santander para condenar el atentado de ETA que ayer se cobró la vida del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles García.

La concentración silenciosa, que se prolongó durante cinco minutos y concluyó con un aplauso, estaba convocada por el Ayuntamiento de Santander y se celebró en todos los municipios españoles a instancias de la Federación Española de Municipios y Provincias. En la misma estuvieron presentes el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, y varios miembros de la Corporación; el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez; y el consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla.

El alcalde lamentó que la ciudad vuelva a reunirse para expresar su "dolor y condolencia" por el "triste fallecimiento" del inspector de Policía, víctima de un "brutal atentado".

De la Serna manifestó que con esta concentración, Santander denuncia que "actitudes como las que mantienen los bárbaros, los asesinos de ETA, no van a tener ningún tipo de contemplación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni de quienes ostentan la representación política legítima en España", que, aseguró, "van a luchar para que, de una vez por todas, acabe la miseria de quienes se esconden detrás de la pistola" y de forma "absolutamente vil y cobarde" acaban con la vida de personas "inocentes".

En este caso, lamentó, han asesinado a una persona "que ha dedicado su vida a proteger y a dar seguridad a los ciudadanos".

Por su parte, el delegado del Gobierno expresó su "máxima solidaridad" con la familia de Eduardo Puelles y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pues "la muerte de un policía es una de las peores noticias que se pueden dar, sobre todo cuando cuando está motivada por la sinrazón y la masacre que viene realizando la banda terrorista ETA".

Ibáñez transmitió a la Policía la "solidaridad de todo el pueblo de Cantabria y de toda España", y subrayó que la intención del Gobierno es "poner a disposición de la justicia y que finalicen en la cárcel los que han cometido esta tropelía".

El delegado del Gobierno insistió en que los etarras "no tienen otra salida que la cárcel". "ETA, por mucho que siga atentando, podrá seguir erosionando, pero nuestro Estado de Derecho es mucho más fuerte", afirmó.

En este sentido, indicó que el Cuerpo Nacional de Policía está trabajando ya para que "los que han realizado el atentado finalicen en la cárcel".

Ibáñez concluyó mostrando su "indignación" porque "gente que está realizando un servicio público, a los demás, sobre todo en un tema tan importante para la ciudadanía como es la seguridad, muera en un atentado terrorista y deje a una familia destrozada y a un pueblo abatido".