Preocupación por el incendio de Los Tojos, que obliga a pedir más ayuda al Estado

Incendios forestales
EUROPA PRESS - Archivo
Actualizado 21/04/2018 19:32:37 CET

SANTANDER, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

El número de incendios forestales activos en Cantabria se ha elevado, en lo que va sábado, de cuatro a siete, y si bien la mayoría de ellos -seis- se registran en zonas altas de la región, por lo que no entrañan peligro para infraestructuras o la población, sí preocupa un fuego en Los Tojos, en el monte Segadores, provocado de madrugada en cinco puntos diferentes y simultáneamente, y que lleva quemadas hasta ahora más de cien hectáreas de matorral y arbolado autóctono (roble).

Ante esa situación, el Gobierno autonómico ha pedido más ayuda al Ministerio de Medio Ambiente, que enviará en las próximas horas a la Comunidad una nueva unidad BRIF (Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales) así como un helicóptero con gran capacidad de agua, de 4.500 litros por descarga, según ha precisado el director general del Medio Natural, Antonio Lucio.

En declaraciones difundidas a los medios, ha señalado que seis de los siete incendios activos, los localizados en zonas altas, se sitúan dos en Vega de Pas, uno en San Roque de Riomiera, otro en Miera, en Valdáliga y uno más en San Pedro del Romeral.

Estos fuegos en principio no tienen riesgo, ni para población ni para las infraestructuras, pues en muchos casos se localizan en lugares "inaccesibles". Pero el séptimo, el de Los Tojos, es "el que más nos preocupa", ha admitido Lucio.

Según ha detallado, trabajan en él en labores de extinción personal de la Dirección General del Medio Natural, en concreto tres cuadrillas con tres autobombas, además de los guardas.

No obstante, el Gobierno de Cantabria ha pedido más apoyo al Ministerio de Medio Ambiente, que va a enviar un helicóptero con gran capacidad de agua -4.500 litros por descarga- y una nueva BRIF, que se incorporará en las próximas horas a las labores de extinción de este incendio.

Para finalizar, Antonio Lucio ha admitido que la situación en la región es "delicada" tanto por las previsiones meteorológicas como por la "premeditación" -ha dicho- con que se cometen estos fuegos, que "ponen en riesgo" no solo al medio natural, sino también la vida de las personas que trabajan en el operativo para sofocarlos.