La Fiscalía considera que el acusado de asesinato de Cartes tenía "intención de matar" y no de asustar

Juicio por el asesinato en Cartes
EUROPA PRESS
Actualizado 15/05/2013 17:39:41 CET

El hombre ha pedido "disculpas" a la familia del fallecido y la madre de éste le ha negado el perdón

SANTANDER, 15 May. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía ha mantenido su petición de pena para el acusado de matar a un hombre en septiembre de 2011 en Cartes en la segunda y última sesión del juicio que se ha celebrado este miércoles, al considerar que éste tenía "intención de matar", por la munición utilizada y porque efectuó un segundo disparo, algo que no habría hecho si sólo quería asustar.

Por su parte, el imputado, SJ.P.R., ha hecho uso de su derecho a la última palabra para pedir "disculpas" a la familia del fallecido, pero la madre de éste le ha negado el perdón. "Nunca te voy a perdonar, lo único que deseo es que sufras lo mismo que mi hijo", ha afirmado la mujer llorando.

En la sesión, el acusado, conocido como 'el puros', ha asegurado que actuó por "pánico y miedo" y ha reiterado que "Dios sabe que no quería matar ni herir a nadie". "Quiero pedir a la familia mis más sinceras disculpas, ruego que me disculpen algún día", ha dicho antes de salir de la sala de vistas.

La madre del fallecido le ha contestado que "nunca" le va a perdonar por el asesinato de su hijo. "Lo único que deseo es que sufras lo mismo que mi hijo", y ha apostillado: "por unas plantas de marihuana desgraciado".

El juicio celebrado durante dos días en la Sección Primera de la Audiencia Provincial ha quedado así visto para sentencia. La fiscal ha ratificado para el acusado la pena de 25 años de prisión por los delitos de asesinato, homicidio y tenencia ilícita de armas.

La Fiscalía ha considerado que, tras las pruebas efectuadas, "se puede afirmar que el acusado tenía intención de matar", lo que ha sustentado en que cargó el arma con cartuchos de perdigones en lugar de con los modificados con cristales de sal y en que efectuó dos disparos cuando, a su juicio, "si quería asustar" sólo habría disparado en una ocasión.

También ha destacado que los disparos, tanto del fallecido como del herido, estaban "focalizados en zonas de órganos vitales". Por ello, en el caso de la víctima mortal, que recibió el primer disparo realizado a una distancia de entre 10 y 15 metros, la fiscal ha sumado al asesinato el agravante de alevosía por sorpresa al considerarlo "una emboscada a traición".

En el caso del herido, que recibió el segundo disparo y por ello cree que "pudo huir y no le pilló por sorpresa", ha solicitado el agravante de abuso de superioridad en el homicidio, ya que SJ.P.R. disparó a una persona que "sabía" que carecía de armas.

"ATAQUE DESPROPORCIONADO"

Además, ha rechazado que el imputado actuase en legítima defensa porque "él inició el ataque y lo hizo de manera desproporcionada". Y, aunque 'el puros' ha indicado que no había "ninguna visibilidad" cuando disparó, la fiscal cree que "había la luz suficiente para efectuar dos disparos y dar a dos blancos en movimiento".

Asimismo, ha calificado de "ruin" que SJ.P.R., cuando salió de la nave tras disparar y oyó como alguien pedía auxilio, no sólo no acudió a auxiliar sino que tampoco llamó a la Policía. Por otro lado, ha pedido para él el atenuante de reparación del daño por consignar 30.000 euros para las indemnizaciones de las víctimas.

"FRIALDAD"

Por su parte, la acusación particular de la madre del fallecido ha reiterado su petición de que se condene a 'el puros' a 20 años de prisión por un delito de asesinato con agravante de alevosía por haber usado para disparar unos perdigones que, a pesar de ser para matar pájaros, son "lo suficientemente lesivos" para matar a una persona.

También ha incidido en que el delito se cometió con alevosía porque SJ.P.R. disparó desde una "mirilla" que, a su juicio, estaba "perfectamente situada para disparar acertando al blanco".

De igual modo, ha criticado la "nula voluntad" de colaboración de SJ.P.R. con la Guardia Civil porque cuando los agentes llegaron a su casa sin saber que él era el autor de los hechos y le relataron lo ocurrido, "tuvo la oportunidad" de reconocerlo y no lo hizo. A este respecto, el abogado de la madre del fallecido ha recordado que "la frialdad" de éste "llamó la atención" de los agentes. "No auxilió a la víctima. Tuvo la frialdad de disparar, irse a su casa y echarse a dormir", ha dicho.

NO PUDO TENER MIEDO POR SER VIGILANTE

Mientras, la acusación particular del joven herido ha negado que se aplique al acusado los eximentes de legítima defensa y miedo insuperable porque "no son compatibles con su profesión de vigilante de seguridad", ha asegurado haciendo alusión al 'caso Tous'.

Además, ha reiterado su petición de 12 años de prisión por asesinato en grado de tentativa ya que al herido, igual que al fallecido, "le disparó a unos metros y sin ninguna posibilidad de defensa". "Hizo todo para matarle de forma traicionera y no lo hizo porque, por la distancia, los perdigones no entraron en el cuerpo", ha apostillado.

La defensa ha indicado que los jóvenes actuaron de "forma premeditada y perfectamente preparada" a la hora de ir a robar las plantas de marihuana de 'el puros', que acudió a la nave alertado por los ladridos de los perros del vecino y, al oír voces, pensó que "se trataba de un ataque en toda regla".

"No podía controlar la situación", ha indicado el abogado, que ha defendido que SJ.P.R. tuviese miedo porque "trabajaba ocasionalmente de vigilante de seguridad", y ha apostillado: "aún así, antes que vigilante es persona, no es superman".

Además, ha afirmado que, a su juicio, los jóvenes "tuvieron que sospechar de la presencia" de 'el puros' en la nave y, en lugar de irse, intentaron "coaccionarle y amenazarle". "Estas personas por su trayectoria delictiva (uno de ellos en prisión por haber sacado el ojo a otro hombre) son capaces de haber dicho que tenían una pistola y haber amenazado con matar" al acusado, ha opinado el abogado.

"DELINCUENTES CURTIDOS"

Por ello, y al escuchar varias voces, SJ.P.R. cargó el arma y disparó para asustar. "Aunque hubiera querido, no habría podido apuntar por la oscuridad", ha dicho la defensa, que asegura que "cogió la escopeta en un momento de pánico al verse rodeado por delincuentes curtidos y preparados para enfrentarse a cualquier situación".

El abogado ha considerado que "no tenía necesidad de esconderse si hubiese querido matar", así como que "habría cargado la escopeta con postas (cartuchos ilegales usados por los cazadores furtivos) en lugar de con la de matar pájaros".

Además, ha defendido que 'el puros' se fue a casa tras los disparos porque "nunca pensó que hubiera matado a alguien" y ha manifestado al respecto que el acusado pensó que "algo había pasado pero nada de gravedad". Por ello, ha pedido la libre absolución de su patrocinado atendiendo a los eximentes de legítima defensa por miedo insuperable.

De ser condenado, la defensa solicita que, en el caso del fallecido, el delito sea calificado de homicidio por imprudencia grave, y, en el del herido, se considere delito de lesiones por imprudencia grave.

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