Héctor Alterio emprende con 'La sonrisa etrusca' "un viaje desde el odio al amor y la ternura"

Sonrisa etrusca
TEATRO
Actualizado 04/03/2011 9:05:22 CET

La adaptación teatral de la obra de José Luis Sampedro se estrena este viernes en el Palacio de Festivales de Cantabria

SANTANDER, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El actor argentino Héctor Alterio emprenderá este viernes un viaje desde el odio y el rencor, surgidos de una juventud marcada por la guerra, hasta el amor y la ternura a través de Bruno, el protagonista de 'La sonrisa etrusca', la afamada novela de José Luis Sampedro, cuya adaptación teatral se estrena en el Palacio de Festivales.

La Sala Pereda acogerá los días 4 y 5, a partir de las 20.30 horas, el estreno nacional de esta obra, una adaptación de Juan Pablo Heras que ha sido llevada a escena en forma de "cuento" en el que conviven "la maldad, la bondad, la pasión y el amor".

Así lo ha explicado durante la presentación de la obra su director, José Carlos Plaza, quien ha destacado la "enorme complejidad" que ha supuesto llevarla a cabo al tratarse de un montaje en el que, según ha señalado, los personajes "saltan de un tiempo a otro", concretamente entre dos líneas temporales, la del pasado y la del presente, con la que se pretende plantear el ciclo vital de un ser como Bruno.

Para representar a este personaje, Alterio se viste de un hombre seco, endurecido por la guerra e incapaz de comprender las debilidades del otro, los matices de la existencia cotidianas o las diferentes maneras de pensar y de existir pero honesto consigo mismo, un ser, según Plaza, que experimentará el paso de la "pasión y la fuerza del rencor" hasta la ternura.

Cuestionado sobre las dificultades que, como actor, le ha supuesto emprender este camino en 'La sonrisa etrusca' ha asegurado que "para él todo es complicado". "Afortunadamente, las complicaciones forman parte del hecho de estar vivo. Todavía dudo", ha dicho Alterio, que lleva 60 años sobre los escenarios.

Alterio ha reconocido que, ante la proximidad del estreno, están "expectantes" ante el "desafío" que supone actuar ante un público que, antes de espectador, ha sido primero lector de la obra de Sampedro. "Nosotros ofertamos otra cosa distinta", ha advertido.

El contrapunto femenino en el protagonismo de la obra lo pone Julieta Serrano, que interpreta a Hortensia, que será la mujer con la que Bruno se reencontrará ya en su madurez con el amor, un sentimiento que conoció en su juventud con Dunka (Cristina Arranz), una partisana de la I Guerra Mundial.

La encargada de dar vida a Hortensia ha explicado que su personaje y Bruno son dos personas que, si bien en el pasado no se hubieran encontrado ya que pertenecen a mundos distintos, ya en su madurez "se encuentran, se entienden y se modelan uno al otro".

OBRA "MUY CINEMATOGRÁFICA"

Julieta Navarro ha explicado que la obra resulta "muy cinematográfica" por los saltos temporales y espaciales que se producen en ella. "Es como un manantial que va deslizándose por el escenario", ha explicado.

Por su parte, Cristina Arranz ha señalado que su personaje adquiere protagonismo en los recuerdos del protagonista cuando éste se reencuentra con el amor a través de Hortensia y rememora su antigua relación con Dunka, que conoció "al Bruno joven", encarnado en esta obra por Israel Frías.

Acompañarán a Bruno en este viaje Nacho Castro, que será Renato, su hijo en la obra, y Olga Rodríguez, en el papel de Andrea, su nuera que lo percibirá como un "intruso" en su vida que, sin embargo, le mostrará "otra forma de ver la vida".

Bruno y Andrea simbolizarán en esta obra el "enfrentamiento" entre dos mundos distintos, el del primero, que es el del corazón y los instintos, lo antiguo, y el de la nuera del protagonista, que representa lo "nuevo", lo "profesional" y lo "medido", según ha explicado Olga Rodríguez.

Al hablar de su personaje, Nacho Castro ha señalado que Renato se moverá en esta obra entre los dos grandes apoyos de su vida, el del pasado, su padre --un hombre "autoritario" y "dominante" al que, sin embargo, "admira mucho"--, y el del presente, que es su mujer.

Es la primera vez que este texto de José Luis Sampedro sube a las tablas desde que se publicara con enorme éxito su libro del mismo título en 1985. De hecho, el autor, de 94 años, se ha implicado en el proyecto, ha dado su visto bueno a la adaptación y ha presenciado el inicio de los ensayos, que comenzaron el pasado enero, si bien la labor de pre-producción se inició hace dos años.

Después de su estreno nacional en Santander, el Teatro Bellas Artes de Madrid recibirá el montaje para su estreno en la capital, donde estará en cartel desde el 10 de marzo hasta el 24 de abril.