Instalados 'testigos' en el edificio desalojado en Torrelavega para decidir si se apuntala

Publicado 22/06/2018 14:53:01CET

TORRELAVEGA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Técnicos municipales de Torrelavega han comenzado esta mañana a instalar 'testigos' en el edificio que tuvo que ser desalojado ayer por problemas de estabilidad, para determinar si es necesario apuntalarlo.

En unas horas se revisará el estado de las piezas para decidir las medidas a tomar en función de la "evolución" del inmueble, situado en la esquina de las calles La Paz y José María Pereda.

Mientras tanto, sigue cortada la circulación en la zona, desde Pablo Garnica hasta Gilberto Quijano, en sentido Cuatro Caminos, y se mantienen las medidas de seguridad que se adoptaron tras aparecer algunas grietas y ruidos.

Según ha informado a Europa Press el concejal de Seguridad Ciudadana, Pedro Pérez Noriega, esta mañana se ha abordado la situación en una reunión entre representantes políticos y técnicos municipales, en la que estos últimos "han certificado" el estado del inmueble.

Además, se han empezado a colocar los 'testigos', cuyo estado se irá revisando en las próximas horas y, en base a lo que se vaya viendo", se determinará si es necesario apuntalar el edificio o tomar alguna otra medida.

"Vamos a ver si los testigos se parten o no", ha explicado el concejal, lo que servirá para confirmar si el edificio sigue cediendo, en cuyo caso habría que reforzarlo con "más urgencia de la prevista" o decidir otras medidas.

De momento, la idea es "mantener todo como está y ver la evolución", ha precisado Pérez Noriega, quien ha explicado que a lo largo del fin de semana "se irá viendo", y ha descartado, con los datos de que se dispone ahora, la posibilidad de demolición.

Tampoco ha habido cambio en la situación de los vecinos que fueron desalojados ayer, y que seguirán fuera del edificio hasta que se compruebe su estado.

TRASLADO DE CAJAVIVA

Por otro lado, Cajaviva Caja Rural que tuvo que cerrar ayer la oficina situada en los bajos del edificio tras el ordenado por el Ayuntamiento, ha informado, a través de un comunicado, que mantendrá su actividad en un local cercano que ya había utilizado provisionalmente en la calle Pablo Garnica.

Según explica, el inmueble, que no es de propiedad de Cajaviva, que lo usa en régimen de alquiler, ha pasado por distintas obras para reforzar y apuntalar su estructura, pero la plantilla de la oficina "no sufrió ni percibió riesgo alguno durante el desempeño de sus trabajos".

Fue ayer cuando "el sonido producido por los crujidos de las nuevas grietas", alertaron a los empleados de Cajaviva, quienes ante la posibilidad de cualquier incidente que pudiera afectar a la plantilla, clientes o socios, así como a vecinos o transeúntes, dieron aviso de inmediato al Ayuntamiento, que desalojó el inmueble y valló la zona.

La entidad señala en su nota que, según el Consistorio, la situación del edificio "no es alarmante", aunque por seguridad se mantendrá durante varios días el desalojo y vallado del inmueble, hasta determinar las causas de las grietas y las posibles soluciones a las mismas.

Mientras tanto, los trabajadores de la oficina trasladaron ayer al local de Pablo Garnica los materiales y documentación necesaria para continuar su labor, con el permiso y la ayuda de los bomberos.

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