Investigador del incendio de Tetuán dice que los bomberos debieron de hacer catas en los techos

Juicio por el incendio de Tetuán
EUROPA PRESS
Actualizado 03/07/2015 0:07:13 CET

Este experto señala que si los bomberos hubiesen actuado "como lo hacen normalmente", habrían detectado el rescoldo o fuego latente

SANTANDER, 10 Oct. (EUROPA PRES) -

Un investigador del incendio del edificio de Tetuán ha asegurado que los bomberos "no actuaron correctamente" porque debieron de hacer catas en los techos, paredes y suelos del piso de la explosión, ya que la onda expansiva de ésta pudo dejar fuegos ocultos, como, ha añadido, fue el caso.

Este perito, que dirige una empresa especializada en la investigación de incendios y explosiones, también ha dicho que era "primordial" que los bomberos hubiesen dejado un retén en el inmueble tras la explosión de gas debido a que era un edificio de madera, ya que si hubiese sido de hormigón no sería necesario.

Un retén que, ha asegurado, de haber estado en el piso, se hubiera percatado de ese fuego incandescente, que ha situado sobre el falso techo de la habitación de dos camas, porque "emite humo y olor". "Si hubiera habido un reten dentro del piso, se hubieran percatado y lo habrían apagado inmediatamente", ha añadido.

Así lo ha manifestado este viernes este perito que ha declarado en la cuarta y última sesión del juicio en el que se dirime sobre la responsabilidad patrimonial de este siniestro, en el que se reclaman indemnizaciones por valor de 5,8 millones de euros y en el que el principal demandado es el Ayuntamiento de Santander.

Este investigador ha apuntado que el rescoldo de fuego tras la explosión de gas quedó sobre el falso techo de esa habitación -- teoría en la que ha coincidido con todos los peritos que declararon ayer jueves-- porque es donde "se apreció mayor carga de fuego" y ha asegurado que el foco no estaba cercano al suelo porque, si así hubiese sido, los bomberos lo habrían visto.

Los bomberos deberían haber "arrancado techos" hasta ver la teja del tejado, algo que no hicieron como miembros del Cuerpo han señalado en el juicio pero que, según este perito, hubiese sido la "actuación normal" en un caso de explosión por deflagración de gas en un edificio de madera.

"Los bomberos, y lo siento porque sin compañeros, si hubieran actuado como lo hacen normalmente, habrían hecho esas catas para determinar si había algún fuego oculto", ha dicho este experto en incendios, que ha considerado que, de haber hecho eso, también hubiesen visto el poliuretano --material altamente combustible-- en el tejado.

"PRIMORDIAL" DEJAR UN RETÉN

Como no hicieron esas catas, ha insistido en que deberían haber dejado un retén, algo "primordial", durante a unas 24 horas en las que, ha dicho, "hubiesen visto si había humo o no y si había fuego o no". Y es que, a su juicio, un día es el "tiempo mínimo" en que un retén debería encontrar un posible fuego latente.

Otro perito y exjefe de los Bomberos de Barcelona ya hizo hincapié este jueves en la "obligación" de haber puesto un retén en el inmueble tras una explosión de esas características, obligación que, dijo, aparece en los protocolos de bomberos.

Cuestionado por la hipótesis que se ha barajado en el juicio de que un estancamiento de gas en el poliuretano del tejado y que se hubiesen producido microexplosiones, ha apuntado que "no ha escuchado tal cosa en su vida" aunque, ha detallado, no es químico y no puede saber si eso es posible --si bien, un ingeniera química dijo ayer que era "imposible"--.

Aunque ha señalado que las planchas de poliuretano que había en el tejado -no espuma como se había dicho hasta el momento_son un material "denso" en el que "sí puede quedar un fuego latente" por lo que, ha indicado, en Estados Unidos está prohibido su uso por su "peligrosidad en caso de incendio".

No obstante, cree que el hecho de que el fuego en el edificio de Tetuán fue causado por un rescoldo de la explosión anterior es una teoría que "no se puede rebatir".

En su informe, realizado a petición de una de las compañías aseguradoras codemandadas, este investigador ha considerado que hubo "negligencias" tanto en la deflagración de gas, por parte del fontanero que quitó el calentador y ni cerró la llave de paso ni taponó la tubería, como en el incendio, ya que los bomberos debieron tiras techos y dejar un retén tras la explosión.

En esta cuarta sesión del juicio por este incendio, también han declarado varios peritos de las compañías de seguros y un miembro de un estudio de arquitectura que hizo un proyecto sobre las posibilidades tanto de rehabilitación como de nueva construcción del edificio, que aglutinaba los portales 41, 43 y 45 de la calle Tetuán.

MÁS BARATO REHABILITAR QUE CONSTRUIR DE NUEVO

Este arquitecto ha apuntado que el precio de la rehabilitación del edificio "era muy inferior" que el de la nueva construcción y ha afirmado que todas las viviendas habían sido reformadas a lo largo de las años, ya que sólo una se encontraba en su estado original.

Si bien, ha explicado que, de haberse rehabilitado el edificio tras el incendio, los propietarios hubiesen tenido que rectificar sus viviendas ya que éstas tenían más metros que los que les correspondían según la edificabilidad del suelo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que estaba en vigor.

Y es que, ha indicado, los dueños de los pisos ya demolidos sólo son propietarios del 75 por ciento del suelo sobre el que éstos se asentaban, ya que el otro 25% de la propiedad corresponde a las naves inferiores.

"Aunque ahora con el PGOU que hay en 2014 recuperan casi todos sus derechos y podrían edificar aproximadamente lo mismo que tenían", ha añadido.

También ha estimado que, del precio que tendría cada uno de los pisos de este edificio de Tetuán, entre el 25 y el 30 por ciento correspondería al valor del suelo.

Un valor que dista del que ha puesto encima de la mesa una perito judicial que ha realizado la valoración del daño del siniestro y que eleva ese porcentaje a un 40-50%, e incluso en algún caso lo sitúa en más del 70% --en la vista ha hablado de un piso cuyo valor serían 254.000 euros de los que 183.000 corresponderían al suelo--.

Esta perito, que también es arquitecta municipal, ha explicado que ha realizado "una valoración genérica de las viviendas, según la superficie de cada una, la zona y el tipo de edificación" pero en ningún caso ha entrado al detalla de cómo estaba el piso antes del incendio -reformado o antiguo-- o lo qué había en el interior del mismo -muebles y enseres--.

Esta experta también ha indicado que el precio de mercado para ese edificio de 80 años de antigüedad en el año 2008, cuando sucedió el incendio, era de 2.019 euros por metro cuadrado, una cuantía que ha caído hasta los 1.500 euros en este 2014.

Para calcular este precio, la perito ha indicado que consultado el valor del inmuebles de similares características en la ciudad, aunque teniendo en cuenta que "la zona en la que estaban éstos tiene más valor porque está en pleno centro y no en la periferia".

En la última sesión de este juicio, que quedará visto para sentencia una vez que los 26 abogados que toman parte en la causa presenten por escrito sus informes al juez Juan Varea, no ha declarado una forense que, a pesar de haber sido propuesta por algunas partes para hablar de los daños físicos sufridos por algunos vecinos en la explosión, no había sido citada personalmente.