La Junta de Personal Docente acusa a la Consejería de "romper el consenso" en el arreglo escolar

Publicado 21/03/2018 12:53:25CET

STEC, ANPE, CCOO y UGT denuncian que el departamento de Mañanes ha "impuesto" una plantilla para el próximo curso con 30 maestros menos

SANTANDER, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los sindicatos que forman parte de la Junta de Personal Docente de Cantabria -STEC, ANPE, CCOO y UGT-, ha mostrado hoy su "malestar, preocupación y estupor" por la manera como se ha gestionado este año la negociación del llamado arreglo escolar y las plantillas para el próximo curso, así como su "rechazo unánime" a las decisiones "impuestas" por la Consejería, que según aseguran, suponen la pérdida de 30 maestros en Primaria, y a la que acusa de "romper el consenso".

La Junta de Personal ha denunciado en rueda de prensa que la Consejería ha "retrasado injustificadamente" la negociación "de mayor trascendencia" del año y la ha "zanjado" con dos reuniones, cuando lo habitual es que dure hasta dos meses.

En su opinión, ello "marca un punto de inflexión, un antes y un después", ya que si la "actitud de la Consejería de Francisco Fernández Mañanes va a ser la "rigidez e intransigencia" exhibida el lunes pasado en la Sectorial, "vamos a tener muchas dificultades para pactar nada en adelante".

Según han explicado Jesús Aguayo (STEC), María José García (UGT), Conchi Sánchez (CCOO) y Federico de los Ríos (ANPE), la Consejería solo ha atendido cuatro de las 22 peticiones de la parte sindical, que plantean mayoritariamente el desdoblamiento de aulas en diferentes centros, aprovechando la pérdida de alumnado en Infantil y en los cursos más bajos de Primaria como consecuencia del descenso demográfico que experimenta la región.

Según la Junta de Personal, Cantabria ha perdido un 14% de alumnado en cuatro años. Ante esta situación, el órgano que representa al profesorado de la enseñanza pública no universitaria, planteaba iniciar "por abajo" un descenso de ratios para, con los mismos o similares efectivos docentes mantener la misma estructura de los centros, es decir, que un colegio no vaya perdiendo toda una línea de escolarización por el descenso de la matrícula, lo que a su vez supondría una "apuesta por la calidad".

Denuncian que en su lugar, la Consejería se cierra en la "aplicación ciega de criterios puramente técnicos y economicistas" y lleva la ratio "a máximos", lo que según advierten, hará que en septiembre "salten" muchas unidades por encima de los 25 alumnos de ratio actual por aula; y a medio plazo implicará la reducción del tamaño de muchos centros y la supresión de puestos de trabajo, que para el curso 2018-19 cifran en 30 maestros.

La Junta de Personal Docente critica que desde la Consejería no se tiene en cuenta la especificidad de los centros, el tipo de alumnado que escolarizan ni la situación demográfica con sus consecuencias a corto y medio plazo. En su opinión, el arreglo escolar denota que detrás de él "no hay un proyecto político novedoso" sino una intención de "gestionar el día a día y terminar la legislatura sin ningún tipo de avance".

"El consejero parece prisionero del criterio técnico de servicios como el de Inspección", han criticado los sindicatos, al tiempo que han denunciado que la Consejería muestra criterios "mucho más flexibles" con los centros de la red privada concertada que con los de la red pública.

Así, han asegurado que con el mismo o inferior número de alumnos se mantienen unidades concertadas, cuando en la red pública se suprimen unidades. Aunque aseguran que la Consejería da "por cerrado" el asunto, la Junta de Personal confía en que el consejero lo retome.